Afición Alavés

Asistencia a estadios de LaLiga: ¿cuál es la afición más fiel? ¿y la más ilusionada?

Los datos no engañan. Si entendemos a la afición más fiel de LaLiga como la que más se aproxima a llenar el aforo de su estadio, el premio se lo lleva una temporada más la hinchada del Alavés. Mendizorroza ha pasado de los 17,758 espectadores de la temporada pasada a 18.289 de media este curso, cifra con la que cubre el 92,2 % del aforo de su coliseo. La asistencia a Butarque (87,1 %), Camp Nou (83,9 %) y Wanda Metropolitano (81,4 %) sigue a la del feudo alavesista en este aspecto.

Por su parte, el RCDE Stadium repite una campaña más como el recinto que más lejos está de llenar su aforo de 40.500 espectadores, pues apenas registra una media de 18.649 (46,1%). La cifra incluso desciende respecto a la del pasado ejercicio, cuando los partidos del Espanyol como local registraron 20.396 espectadores de media. Balaídos (54,7 %), Estadio de Canaria (57 %) y Anoeta (60,5 %) también siguen muy lejos de rozar el lleno.

El ascenso dispara la ilusión

No parece casualidad que el mayor aumento de asistencia (en datos porcentuales) de los estadios de Primera haya tenido lugar en los clubes recién ascendidos. Montilivi se lleva la palma al pasar de los 5.583 espectadores de la temporada anterior a los 10.237 en la actual, lo que supone un espectacular incremento del 83,36 %. Caso similar, aunque menos acentuado, es el vivido en el Coliseum Alfonso Pérez (+58,85 %) y en el Ciudad de Valencia (+48,62 %).

Al margen de los recién ascendidos, el coliseo de LaLiga que ha registrado un mayor crecimiento en asistencia es el Benito Villamarín: de los 33.563 a los 45.940 (+36,88 %). La buena marcha del Betis de Quique Setién y la construcción del nuevo fondo han podido ser determinantes al respecto. En cambio, el Camp Nou (-12,38 %), el Estadio de Gran Canaria (-9,74 %) y Anoeta (-9,68 %) presentan el mayor deterioro en afluencia de aficionados.

Asistencia en los estadios de LaLiga

Asistencia respecto al pasado curso

*Recién ascendidos

Como siempre, Cristiano resolvió

Un balón excelso de Isco a la espalda de la defensa dejó a Cristiano solo para batir al portero del Getafe y dar los tres puntos al Real Madrid en el Coliseum. Cristiano resolvió. Siempre que lo necesita el Real Madrid aparece Cristiano. Hoy lo volvió a hacer después de dos errores, el segundo clamoroso. Se echó Cristiano el equipo a sus espaldas y consiguió que el conjunto blanco siga la estela del Barça en LaLiga.

Con el tanto ante el Getafe, Cristiano además se estrena en LaLiga.

Sí, este Real Madrid necesita a Benzema más que nunca

Volvía Benzema al once inicial del Real Madrid tras su lesión y le daba la razón una vez más a Zidane como mejor sabe, con goles. Suyo fue el primero de la tarde, un golazo que silenció el Coliseum. Está claro que este Real Madrid necesita a Benzema. Está claro que Zidane necesita a Benzema. y está claro también que Cristiano necesita a Benzema.

El francés no sólo aporta goles, hace mejores a sus compañeros, como es el caso del propio Cristiano Ronaldo, que se libera de la presión del gol y de tener que jugar como hombre más adelantado. El francés fija y arrastra centrales, vuelve loca a la defensa rival, y provoca espacios que bien aprovecha Cristiano. Lo pudo hacer en el Coliseum en más de una ocasión, aunque el gol estuvo esquivo con el luso.

Se estrenó en LaLiga

La mejor noticia del partido de Getafe es que Benzema está de vuelta y está a tope, y tiene ganas de ser un futbolista importante para ayudar al equipo en LaLiga y en Champions. En el minuto 80 fue sustituido por Mayoral después de un esfuerzo titánico tras cinco semanas en el dique seco, después de caer lesionado el 9 de septiembre ante el Levante. El primer gol en Liga del francés ha llegado en su cuarto encuentro tras 288 minutos sobre el campo.

El milagro de ‘San Bordalás’

El club azulón retorna un año después a la máxima categoría del fútbol español y lo hace de la mano de Pepe Bordalás, quien ha logrado su segundo ascenso a Primera División de manera consecutiva con clubes distintos. El detonante del ascenso radica en el ‘efecto Bordalás’, el mismo que empezó a gestarse en el pasado mes de octubre justamente en un momento de histerismo donde se auguraba un descenso a la categoría de bronce. Tanto, que por aquel entonces el principal objetivo era el de resucitar a un Getafe adormilado en la zona de abajo. Los de Esnéider cosecharon siete puntos de 24 posibles y tan solo cuatro goles en los ocho envites disputados. Sin lugar a dudas, el sueño del ascenso se antojaba cuanto menos complicado. De la realidad (al precipicio de bajar a 2ºB) a la utopía (entrar a play-off, como mínimo) había miles de kilómetros, en términos futbolísticos: nueve puntos y más de 18 equipos entremedias con el mismo objetivo entre ceja y ceja. Pero nada es imposible…

En nueve partidos escalaron 17 posiciones

Llegar y besar el santo

El técnico alicantino pasó de soñar con entrenar en Primera a volver a pelear por el mismo anhelo que en la anterior campaña, pero esta vez con la desventaja de aterrizar en Madrid con la Liga ya empezada. Sin embargo, Bordalás no tuvo miedo, todo lo contrario: “Hay que tener claro que no podemos pensar en objetivos a largo plazo. Tenemos que olvidarnos de todo lo demás, el fútbol no tiene memoria por lo que iremos paso a paso”. El renacer del equipo azulón se llevó a cabo de manera inmediata. En un simple y silencioso abrir y cerrar de ojos la afición getafense se pellizcaba para certificar que no se trataba de un sueño. Y es que en menos de dos meses, la situación vivida por los madrileños fue estremecedora… el descenso se quedó atrás a más de ocho puntos de distancia, mientras, la segunda plaza se acariciaba con las yemas de los dedos.

La llegada de Bordalás supuso un punto de inflexión, no solo en cuanto al estilo de juego implantado, sino que también respecto a los resultados obtenidos. El nuevo Getafe estuvo invicto durante seis jornadas. Posteriormente, tras una derrota por la mínima ante el Nástic, dicha racha se vería incrementada hasta ocho partidos consecutivos. Jugadores de la talla de Jorge Molina y Dani Pacheco empezaron a brillar a gran nivel al mismo tiempo que el equipo iba escalando posiciones en la clasificación. Peldaño a peldaño los de Bordalás se plantaron en la jornada 17 en tercera posición. Casi nada. Ahora el sueño getafense sigue prolongándose de manera endiablada en su retorno a Primera División. El elixir Bordalás no tiene fecha de caducidad.