Pedrerol editorial

Pedrerol: “Zidane, si no te sientes capaz de hacer la revolución, deja sitio a Pochettino o Guti”

Claro y contundente editorial de Josep Pedrerol en Jugones tras la eliminación del Real Madrid en Copa. El presentador apuntó a la necesidad de hacer limpieza en la plantilla y mandó un duro mensaje a Zinedine Zidane. Sin embargo, lo más inesperado de todo fue el nombre de uno de los candidatos que citó para el banquillo del Santiago Bernabéu.

Guti El Chiringuito

Guti: “El Barça es el segundo escalón, el Real Madrid está por encima”

Jose María Gutiérrez, ‘Guti’, exjugador del Real Madrid y actual técnico del Juvenil A, asistió al plató de El Chiringuito, donde hizo esta comparación entre el club blanco y el Barça: “Es muy difícil decir algo malo del Real Madrid. Siendo canterano o extranjero, tienes que estarle agradecido porque es el mejor escaparate. El Barça es el segundo escalón, está por debajo a nivel de imagen mundial. Claro que es un gran equipo, pero el Real Madrid está por encima”, señaló.

El banquillo del Real Madrid también tiene futuro: Triplete histórico de Guti con el Juvenil A

Tal y como se le recuerda en sus años como futbolista, pocos habrían apostado fuerte por Guti cuando inició su trayectoria en los banquillos. Contra todo pronóstico, el exmadridista ha sentado la cabeza y ha demostrado sus excelentes dotes como técnico consiguiendo un histórico triplete al frente del Juvenil A. El camino todavía es largo y no será al menos hasta dentro de dos temporadas cuando tome las riendas del Castilla, pero los resultados están ahí para ir tomando nota.

En cuanto al sueño de entrenar al primer equipo y seguir los pasos de Zidane, Guti es consciente de que queda lejos aunque piensa en ello, tal y como reconoció en declaraciones a ‘El Transistor’ de Onda Cero: “Los madridistas lo que queremos es que siga Zidane muchos años y que lo siga haciendo tan bien. Aspiro a lo máximo. Sería estúpido decir que no. Es un objetivo entrenar al primer equipo, pero está muy lejos si llega”. Mientras en el club arman una plantilla joven y con proyección, en los banquillos también emerge otra figura.

Aquella remontada que retrató a Salihamidzic

Real Madrid y Bayern han disputado multitud de duelos que hacen honor a su condición de clásico europeo. Entre los más recordados está el que protagonizaron en 2002, un cruce repleto de tensión y que desembocó en una de las mejores noches europeas del coliseo blanco.

Los madridistas no daban crédito a lo sucedido en el viejo Olímpico de Múnich en la ida de aquellos cuartos de final de Champions del año 2002. Habían vuelto a caer en la trampa alemana de la manera más inverosímil, desperdiciando una ventaja que habían preservado hasta pasados los 80 minutos de partido. Los goles anotados por Stefan Effenberg y Claudio Pizarro voltearon el marcado por Geremi al comienzo del choque.

Los alemanes, vigentes campeones de Europa, no tardaron en empezar a calentar el ambiente de cara al partido de vuelta. “En el primer tiempo dominaron, pero se dedicaron a hacer taquitos y no fueron realmente imponentes. En el segundo tiempo mostramos que si se les presiona se cagan en los pantalones “, aseguró Hasan Salihamidzic en unas incendiarias declaraciones que pasaron a la posteridad. A la arrogancia del bosnio se sumó la del guardameta y capitán Oliver Kahn: “Estos no me meten dos goles en el Bernabéu ni borracho”, afirmó.

Las rencillas entre ambos conjuntos venían ya de lejos, pues se encaminaban a protagonizar su octavo enfrentamiento en apenas cuatro años. Si los bávaros le endosaban ocho goles a los blancos en los dos choques de la fase de grupos de la temporada 1999/00, el Madrid se la devolvía un par de meses más tarde en eliminatoria. El toma y daca continuó al año siguiente, cuando el Bayern cantó victoria en semifinales dejando fuera a los blancos, algo que soñaban con repetir por segundo curso consecutivo tras la ventaja lograda en casa. El cuadro dirigido por Ottmar Hitzfeld no era ni mucho menos vistoso, pero poseía ese empuje y carácter ganador que ha caracterizado históricamente a los equipos alemanes.

Las bestias contra los galácticos

La contraposición al estilo puramente físico de los alemanes era el de ese Real Madrid de los Galácticos que ya estaba en ciernes. El último en aterrizar había sido nada menos que Zinedine Zidane, cuya presencia debía suponer el salto de calidad definitivo. Pero no todo podía limitarse a fútbol de buen pie, sino que había que exhibir personalidad para amedrentar a los teutones en su propio terreno, algo para lo que el factor campo se presentaba fundamental.

En este sentido, Roberto Carlos no dudó en responder a sus rivales advirtiéndoles sobre lo que se les venía encima: “Creo que si el Real Madrid no tuviera equipo para jugar a este nivel y remontar no estaría en los cuartos de final de la Champions. Tenemos una motivación especial y un ambiente favorable para ganar el partido por uno o por cuatro si es necesario. Que tengan en cuenta que con el Bernabéu lleno el Real Madrid es un equipo muy fuerte y que se preparen los alemanes, porque les viene una avalancha”. La respuesta a la llamada del brasileño llegó en aquella noche lluviosa del 10 de abril de 2002, en la que el coliseo blanco activó el ‘modo remontada’ presentando un ambiente espectacular.

Tensión hasta el final

Como era de esperar, ambos conjuntos saltaron al césped con toda la artillería que tenían a su alcance. El Real Madrid lo hizo con César, Míchel Salgado, Helguera, Hierro, Roberto Carlos, Figo, Makelele, Zidane, Solari, Raúl y Morientes. El Bayern, por su parte, alineó a Kahn, Kuffour, Linke, Kovac, Lizarazu, Salihamidzic, Hargreaves, Effenberg, Jeremies, Elber y Santa Cruz. El juego psicológico entre ambos prosiguió hasta segundos antes de que la pelota echara a rodar.

Kahn, quien no dejó nada al azar, eligió defender la portería del fondo sur en el sorteo de campo, lo que supuso que los locales no atacasen hacia ese lado en el segundo tiempo como acostumbraban. Ni que decir tiene que el meta alemán se llevó la correspondiente bronca del Bernabéu. Por el otro lado, el ingrediente que faltaba para cocinar la remontada lo puso el técnico Vicente del Bosque al apelar al espíritu de Juanito en la víspera del choque. Al menos en aquella ocasión surtió su efecto, ya que los blancos salieron en tromba y pusieron al Bayern contra las cuerdas desde el pitido inicial.

Tan sólo la falta de puntería de los locales evitó que su abrumadora superioridad se reflejara pronto en el marcador en lo que fue un asedio constante. Incluso la cruceta de la portería le negó la suerte a Zidane tras un espectacular disparo. Hubo que esperar a los 69 minutos para que toda la tensión contenida en el Bernabéu estallase cuando Iván Helguera apareció en boca de gol para marcar el ansiado tanto que daba el pase al Real Madrid. Guti, que entró en la segunda parte, puso a Kahn en evidencia poniendo el 2-0 definitivo.

Aquella victoria llena de épica supuso un gran impulso para el cuadro madridista hacia su novena Copa de Europa dejando posteriormente en el camino a Barça y Bayer Leverkusen. Desde entonces, la única remontada europea obrada por los merengues ha sido la del curso pasado contra el Wolfsburgo, hecho que pone más en valor lo conseguido hace 15 años en aquella noche mágica, cuando Salihamidzic tuvo que volverse a Alemania con el rabo entre las piernas.