Fede Valverde

Así es Fede Valverde: la nueva joya del Real Madrid

“Si sale, buscaremos soluciones. Será un jugador del nivel de Mateo, que tiene mucho nivel. Tendremos que buscar alguien de ese nivel porque siempre hablamos de que tenemos que estar presentes en todos los objetivos y para eso hace falta una plantilla equilibrada. Mateo nos la equilibraba, sin duda”, esas fueron las palabras que pronunció Julen Lopetegui cuando se conoció el deseo de Mateo Kovacic de marcharse del club.

Tal y como está el mercado, todo hace indicar que el Real Madrid ya tiene el recambio de Kovacic, el uruguayo Fede Valverde. El Madrid se niega a hacer ninguna gran inversión para sustituir al croata. Casos como el de Milinkovic Savic, por el que piden 100 millones, hacen que el conjunto merengue finalmente decida colocar a Fede Valverde en la primera plantilla del club.

Valverde es un jugador con personalidad, de esos que se hacen notar en el campo y tiran del carro en los momentos complicados. Fichó procedente de Peñarol con tan solo 17 años y clasificó a Uuruguay para el Mundial con un espectacular golazo. La idea era cederle un año más, pero la vacante dejada por Kovacic hace que Valverde, con apenas 18 años, sea jugador del Real Madrid para la próxima temporada.

El Madrid irá a por dos viejos objetivos del Barça si sale Kovacic

La salida de Kovacic rumbo Londres en forma de cesión sí que hará moverse en el mercado al Real Madrid. Lopetegui ya ha asegurado desde EEUU que el conjunto blanco se reforzará con un jugador de gran nivel en el caso de que el futbolista croata salga finalmente del equipo.

La directiva blanca ya ha puesto su mirada en dos jugadores: Thiago y Pjanic. El primero tiene una gran relación con Lopetegui y sería el fichaje más factible. El Bayern estaría dispuesto a venderlo por una cantidad cercana a los 50 millones de euros y el técnico vasco estaría encantado de poder contar con uno de sus jugadores favoritos cuando entrenaba a la selección española.

El nombre de Pjanic gusta mucho desde su etapa en el Lyon. El Madrid sabe que el equipo italiano no lo dejará salir por menos de 80 millones, por lo que a pesar del deseo del club en contratarle, se antoja complicado su fichaje.

Julen Lopetegui

Florentino-Lopetegui: un tándem en completa “sintonía”

Julen Lopetegui habló en rueda de prensa con motivo del partido que enfrentará esta noche al Real Madrid con el Roma. Se mostró de acuerdo con la política del club, apoyó a Keylor y negó los rumores sobre Modric y Kovacic.

Modric. “Ya contesté. El presidente habló con claridad. Va a ser feliz como hasta ahora y va a jugar maravillosamente. Lo que hablo con los jugadores es privado pero claro que hablo con ellos cuando lo considero oportuno”.

Sobre Keylor y la posible llegada de un portero. “Sólo contemplo el de hablar de los jugadores que tenemos. Keylor es magnífico y estamos encantados de que esté aquí. Nuestros jugadores son muy buenos y Keylor especialmente”.

Kovacic en posible rebeldía. “No tengo constancia de que se declare en rebeldía. Se entrenó con normalidad. Mateo es de la plantilla y me encanta”.

Le preguntan si ha pedido más fichajes. “Lo que yo hable con el club es privado, pero estamos en plena sintonía. Ha salido uno de los jugadores más importantes de la historia reciente. Lo veo como una oportunidad para salir adelante como colectivo y cumplir con la exigencia que se le supone a este club”.

Nivel de la plantilla. “Lo puedo decir de varias maneras. La plantilla nos ilusiona y vamos a ir por todo, sin ninguna duda”.

Kovacic Real Madrid

El pulso de Mateo Kovacic al club

La idea de Kovacic de marcharse del Madrid viene de lejos. De hecho, ya hizo pública su disconformidad con su papel en la plantilla en pleno Mundial de Rusia. Lo que no esperaba el conjunto blanco es que el croata fuera a declararse en rebeldía y negarse a entrenar. La cuerda se ha tensado tanto que ha terminado por romperse.

El jugador volvió a los entrenamientos a Valdebebas junto a sus compañeros, pero descarta incorporarse a la pretemporada del equipo en EEUU. Desde las oficinas del Bernabéu consideran a Kovacic un jugador indispensable para el club, que no tiene un repuesto claro en el mercado y que está llamado a ser el sucesor de Modric cuando éste se retire. Para la directiva blanca, Kovacic es intransferible.

Kovacic, por su parte, cree que merece ser titular en este equipo. Lopetegui ya conoce la opinión del jugador y en su mano estará la misión de convencer al croata para quedarse en el Real Madrid.

Kovacic se declara en rebeldía

La situación de Mateo Kovacic en el Real Madrid es cada vez más tensa y puede acabar con la salida del futbolista croata del club. El jugador quiere salir en busca de minutos, pero desde el conjunto blanco consideran al mediocentro un futbolista muy importante dentro del equipo y se le ha declarado como intransferible.

Al finalizar las celebraciones por el Mundial en Croacia, Kovacic acudió a Valdebebas para comunicar a club y entrenador su deseo de salir del equipo. Lopetegui trató de convencerle y le prometió más minutos que los que jugó con Zinedine Zidane la última temporada como muestra de la importancia que tendrá en el equipo. A pesar de ello, Kovacic sigue con la firme intención de marcharse.

Desde el club no piensan poner fácil las cosas al croata. Consideran que en el Real Madrid ha crecido como futbolista y que será el sustituto natural de un Luka Modric que cumple en Septiembre 33 años. Desde la directiva blanca se descarta su salida, pero hasta el 31 de agosto todo es posible.

Thiago

Thiago y Kovacic ¿caminos cruzados?

Tan distantes y a la vez tan cerca. Las carreras de Thiago Alcántara y Mateo Kovacic están ligadas y una salida de uno u otro de sus respectivos equipos podría desatascar la operación. Los dos jugadores quieren un cambio de aires en busca de nuevos retos y en sus clubes no quieren dejarlos marchar, aunque admiten una negociación si resulta beneficiosa para ambas partes.

Kovacic ya anunció su deseo de salir en busca de minutos. El problema radica en los 50 millones que pide el Real Madrid, una cantidad que pocos equipos se pueden permitir. En el caso de que se consigan ingresar los 50 millones, el Real Madrid iría al mercado a por Thiago, tasado por el Bayern de Munich en unos 60 millones. El jugador estaría encantado de volver a España y la buena sintonía con Lopetegui sería un factor clave en la operación.

Lucas Vazquez Rafa Benitez

Sí, el Real Madrid tiene que estar muy agradecido a Rafa Benítez

La memoria es corta en el fútbol y de Rafa Benítez quedará la imagen de un fracaso estrepitoso al frente del Real Madrid. El actual técnico del Newcastle fue destituido con los blancos a cuatro punto del liderato en LaLiga, ostentado por el Atlético, y a dos del Barça, mientras que en Copa poca parte de culpa se le pudo achacar por el despropósito de la alineación indebida. A la vista de los resultados, la situación no era tan dramática (sólo hay que compararlos con los de esta temporada en las mismas competiciones domésticas), pero sí es cierto que la falta de feeling entre entrenador y jugadores propició una situación insostenible. Los éxitos de Zidane que comenzaron a llegar meses después no hicieron sino evidenciar esa realidad y denostar aún más la labor de su antecesor.

El legado de Benítez cristalizó en París

Sin embargo, en el breve periodo de tiempo que pasó el madrileño en el banquillo del Santiago Bernabéu, dejó un legado más fértil de lo que cabía imaginar. Lo ocurrido en el Parque de los Príncipes fue la demostración más flagrante de ello, donde fueron claves tres futbolistas cuya presencia en la plantilla no se entendería sin las decisiones que Benítez tomó en su momento. Uno de esos jugadores fue Mateo Kovacic, quien fue fichado por petición expresa del antecesor de Zidane. El croata respondió ante las ausencias de Kroos y Modric con una sobresaliente actuación demostrando ser uno de los grandes valores de futuro del equipo

Otro de los héroes ante el PSG fue Lucas Vázquez, otro jugador que desembarcó en el vestuario blanco por empeño del técnico madrileño. “Quiero a Lucas Vázquez, tiene desborde, trabajo, y nos dará muchas soluciones a lo largo de la temporada“, llegó a decirle a Florentino Pérez como primera petición según publicó el diario Marca. El gallego fue repescado tras una campaña cedido en el Espanyol y a lo largo de este tiempo ha demostrado poseer el ADN que hace falta para jugar en el Real Madrid.

Por último, y no menos importante, está Carlos Henrique Casemiro, o ‘Casemito’, apodo al que volvió a hacer honor en la capital francesa con una colosal actuación con gol incluido. Fichado con el aval de Mourinho, el mediocentro brasileño también se consagró en el conjunto madridista tras salir a préstamo durante una temporada. A su vuelta, fue Benítez quien dio la aprobación para tenerle en el vestuario, además de ser el primero en darle oportunidades con cierta continuidad. “De nada”, estará pensando el bueno de Rafa desde el banquillo de St. James’ Park.

Casemiro, el héroe silencioso de París

Ante las bajas de Kroos y Modric, Casemiro se encumbró como el dueño del centro del campo del Real Madrid en el Parque de los Príncipes. En el partido en el que menos corrió, dio un recital de posicionamiento, recuperaciones y pases acertados. Además si le faltaba algo, volvió a marcar y con su gol dio la victoria a los madridistas en el feudo del PSG.

Zidane sorprendió guardando en el banquillo a los indiscutibles Modric y Kroos, la misión de suplir sus prestaciones fue para Kovacic y Casemiro, ambos lo hicieron con nota. El croata estuvo en todas partes, pero la tarjeta amarilla que vio en la primera parte hizo que no pudiera terminar el partido.

Casemiro volvió a demostrar porque es indiscutible para Zidane, realizó el partido más completo que se le recuerda. El brasileño es el talismán blanco, en sus tres temporadas en el Madrid ha logrado levantar 3 Champions consecutivas, la temporada que el Real Madrid no ganó, Casemiro estuvo cedido en el Oporto. En el Parque de los Príncipes, el brasileño estaba en todas partes, no solo se dedicó a robar balones y dar equilibrio al equipo, también ayudó en la creación de juego y se impuso claramente al centro del campo del PSG.

Su media estaba en 10.680 metros recorridos por partido. Sin embargo frente a los parisinos no le hizo falta recorrer tanta distancia para imponer su ley en el centro del campo. El excepcional posicionamiento del equipo hizo que tan solo tuviese que recorrer 8.948 metros en los 90 minutos, y ser capaz de estar en todas partes. En ocasiones se colocaba entre los centrales para sumar un jugador más, otras simplemente basculaba en la ayuda al lateral para frenar las entradas por la banda. El PSG salió con más jugadores en el centro del campo, tres por los dos que presentaba el Real Madrid, pero entre Casemiro y Kovacic controlaron en todo momento a Verratti, Rabiot y Motta.

En la recuperación de balón volvió a ser el mejor del Madrid y del partido. Robó 11 balones siendo un muro infranqueable ante los inofensivos intentos del conjunto francés. El trabajo del internacional brasileño no se quedó solamente en lo meramente defensivo, en la creación de juego estuvo a un grandisimo nivel. Fue el jugador del encuentro que mejor porcentaje de pases completados tuvo con un 98%, de las 57 entregas que intentó, tan solo una no llegó a su destino.

Casemiro es clave para el Real Madrid y para Zidane, pero lo que demostró frente al PSG es que su competición es la Champions y en los partidos importantes siempre aparece, ya lo demostró la temporada pasada con su gol en la final de la Liga de Campeones frente a la Juventus.

 

Verratti Casemiro Real Madrid PSG

A cuartos se va por la frontera

La segunda entrega del cruce entre Real Madrid y PSG volverá a estar determinada por la lucha que ambos mantendrán en el centro del campo. Quien consiga hacerse con el control de la medular tendrá muchas papeletas para avanzar hacia la siguiente ronda

Zinedine Zidane tiene una premisa fundamental para no ver peligrar su ventaja en París. Dado el poderío del ataque del PSG, peligroso aunque no esté Neymar, la solución pasa por evitar que el centro del campo contrario conecte con los hombres de arriba. Independientemente de la cuota de posesión de balón que aspire a tener el Real Madrid (58% de media en esta Champions), dar tiempo para pensar a Verratti, Rabiot y compañía equivaldrá a jugar con fuego.

El choque de ida en el Santiago Bernabéu marca el camino en varios aspectos. Mientras la presión de los blancos ahogó la salida de balón rival, los parisinos fueron un equipo cogido por alfileres y no la temida bestia que se esperaba en el coliseo madridista. Sólo una fuga de Rabiot en una mala transición defensiva del Madrid (Modric e Isco llegaron tarde a su marca) propició el gol del conjunto de Unai Emery. Un claro ejemplo del daño que puede suponer para los de Chamartín no salvaguardar debidamente su frontera.

El talón de Aquiles del PSG

La principal incógnita del cuadro francés reside en el que fue su eslabón más débil en el primer enfrentamiento, el pivote defensivo. La apuesta de Emery por Lo Celso se demostró un fracaso, por lo que sorprendería que el técnico de Hondarribia repitiese la fórmula. Como principales alternativas se posicionan un Thiago Motta ya recuperado de su lesión, aunque está por ver si está para un duelo de semejante exigencia, y un Lass Diarra que viene ofreciendo un notable rendimiento en esa demarcación desde que llegó en el mercado de invierno.

Necesitará también el PSG que los indiscutibles Verratti y Rabiot den un paso más en su juego para lograr imponer el tempo del partido. El italiano y el francés firmaron una buena actuación en el Bernabéu, aunque sin la suficiente continuidad como para arrebatar el protagonismo a Modric, Kroos e Isco, todos ellos superiores en número de pases. “El problema es que es fácil marcar ocho goles en Dijon, pero son en estos partidos donde hace falta ser decisivo”, afirmó Rabiot tras el choque, consciente del salto que aún deben dar él y los suyos.

Los tapados de Zidane

Por parte del Real Madrid, el éxito de su plan dependerá en buena medida de lo que su técnico disponga en la medular. Hace tres semanas ya se pudo comprobar con la entrada de Asensio y Lucas Vázquez en el segundo tiempo en lugar de Isco y Casemiro, una valiente decisión con la que los blancos giraron completamente el choque. El cambio de disposición –del rombo a la línea de cuatro simétrica– alivió a los laterales con las ayudas de ambos y aportó capacidad de contragolpe, tal y como saltó a la vista en los dos goles marcados por Cristiano y Marcelo en la recta final del choque. No es descartable que Zidane sorprenda en París con este planteamiento de inicio. Otro de los tapados que puede tener cabida en el once es Kovacic, en quien el francés ya confió contra pronóstico en otros lances importantes de la temporada. Tácticamente, el croata no pasa por ser el más ordenado de la plantilla, pero su despliegue y su intimidatoria conducción de balón puede servir para mantener a raya a sus rivales en la zona central.

Penalti Real Madrid Leganés

El Leganés reclamó penalti de Kovacic sobre El Zhar

Jugada polémica en el encuentro de LaLiga entre Leganés y Real Madrid. Los pepineros reclamaron penalti en el segundo tiempo por un supuesto derribo de Mateo Kovacic a Nabil El Zhar.

Los cinco objetivos del Real Madrid de cara a febrero

Con el título de Liga prácticamente perdido, es inevitable que la ilusión del Real Madrid esté depositada en la competición que mayores alegrías le ha deparado a lo largo de su historia, la Champions League. Los blancos afrontarán en el mes de febrero una decisiva eliminatoria ante el PSG que puede marcar el signo de la temporada. Para estar preparados de cara al envite, los de Zinedine Zidane tienen deberes y cosas que mejorar.

Salvar la honra en la Copa y lo que queda de Liga

Aunque la Liga es una quimera a estas alturas, el escudo del Real Madrid obliga a competir hasta que las matemáticas nieguen cualquier posibilidad. El torneo que marca el día a día del equipo no puede ser despreciado de ningún modo, más teniendo en cuenta que Atlético y Valencia suman más puntos actualmente. Los blancos tampoco pueden permitirse otro fiasco en la Copa del Rey, lo que les dejaría en una delicada tesitura poco conveniente antes de afrontar la hora de la verdad en Europa. Del mismo modo, alcanzar la final del torneo del KO recuperaría la autoestima del cuadro madridista.

Llegar con el equipo en forma

Antes de la eliminatoria ante el PSG, al Real Madrid le pueden esperar hasta 10 partidos en caso de ir superando rondas en la Copa. De ser así, los blancos jugarían prácticamente cada tres días a lo largo de dos meses. Zidane no sólo debe sobreponerse a este hecho, sino que tendrá que hacer malabares en el reparto de minutos para que el equipo llegue en perfectas condiciones, algo que ya logró el pasado curso. Para veteranos como Cristiano Ronaldo y Luka Modric es fundamental llegar a los meses decisivos como un tiro. En caso de que no sea así, todo el equipo se verá resentido.

Recuperar el ‘Madrid B’

Poder dar descanso a los pilares fundamentales del equipo y mantener el tipo en cada una de las competiciones pasa inevitablemente por recuperar el mejor nivel de los jugadores secundarios. Sin su fundamental participación no se entenderían los éxitos del pasado curso ni, por tanto, se podrán reeditar en la presente campaña. Hombres como Asensio, Lucas Vázquez y Kovacic deben volver a deslumbrar como hace meses, mientras que de otros recién llegados como Ceballos, Theo y Llorente se espera un paso al frente.

Sin gol no hay gloria

Al final, en la mayoría de las ocasiones, todo se resume en que la pelota entre o no. Y en ese aspecto, al Real Madrid le ha cambiado totalmente la fortuna durante buena parte de la temporada. En algunos partidos por deméritos propios, en otros por una simple cuestión de suerte, pero lo cierto es que los blancos han perdido el ‘punch’ que les permitió marcar la diferencia. No será por que no lo intentan, pues los de Zidane son el equipo que más ocasiones genera en LaLiga, un hecho que lastra su falta de eficacia. Evidentemente, el problema responde a unas causas: Benzema no ha estado hasta el momento, Cristiano ya no está para echarse todo el equipo a la espalda, la alargada sombra de Morata y James… ¿Quizá la solución pase por un fichaje?

Zidane debe volver a dar con la tecla

Al igual que nadie duda de que al técnico francés le corresponde una parte importante de los éxitos recientes del Real Madrid, es justo decir que también es un gran responsables del bache que atraviesa su equipo actualmente. Si durante el pasado ejercicio encontró el sistema ideal con la formación de cuatro centrocampistas, en el presente parece que Zizou no termina de dar con la tecla con ninguna de sus probaturas. Aunque el galo no es un técnico minimalista ni el equipo blanco ha necesitado ser muy definido a nivel táctico para ganar títulos, al menos hay que sentar unas bases adecuadas.

Zidane

La jugada del Clásico que señala a Zidane

El desarrollo del Clásico estuvo condicionado por una drástica decisión tomada por Zinedine Zidane en la alineación. El técnico francés dejó fuera del once a Isco Alarcón situando a Mateo Kovacic en su lugar. Tal y como se confirmó durante el transcurso del encuentro, la idea del entrenador del Real Madrid fue que el croata marcase individualmente a Leo Messi.

Sin embargo, la obsesión por frenar al argentino acabó volviéndose en contra de los blancos en la jugada del primer gol. Rakitic recibió en el círculo central y avanzó hasta el balcón del área sin oposición ninguna. Uno de los jugadores que se desentendió fue el propio Kovacic, quien prefirió dejar pasar a su compatriota para no dejar libre al ’10’ del Barça.

Cristiano acabará como pichichi

Cristiano Ronaldo tiene claro que acabará pichichi esta temporada. Ni más ni menos. Puede parecer una broma a estas alturas de temporada, después de once jornadas disputadas el track portugués sólo ha marcado un gol, un promedio de 0´14 goles por partido jugado. Una cifra paupérrima y alejada de los principales goleadores en lo que llevamos de temporada. Su eterno rival en el plano personal, Messi, lleva ya anotados 12 tantos y sólo uno de ellos de penalti. El argentino, a diferencia del portugués, tiene un promedio de un gol marcado cada 83 minutos. Tras Messi se sitúan hombres como Zaza (9 goles); Bakambu (8 goles) o Sanabria (7 goles). Por parte del Real Madrid, Isco y Asensio son los mayores convertidores en lo que llevamos de Liga, con cuatro dianas cada uno.

Creer en el pichichi

Hay motivos para la esperanza. Cristiano se ha perdido cuatro partidos de Liga por culpa de la expulsión sufrida en la Supercopa de España cuando empujó al árbitro. Contra el Getafe, y después de 28 remates infructuosos, Cristiano encontró la red contraria. Sin embargo, el portugués cree que va a ser pichichi. “Cristiano siempre se va jodido a casa cuando no marca”, confesaba Sergio Ramos tras el último partido liguero ante Las Palmas. Nada más llegar al vestuario, y con todos los compañeros presentes, el propio Cristiano aseguró: “Voy a acabar pichichi esta temporada”. Así lo ha desvelado José Ramón de la Morena en El Transistor de Onda Cero.

Hay otros datos que recuerdan por qué el madridista le sigue teniendo fe. En Champions ya lleva 6 goles y en la Supercopa de España también marcó. Estamos ante la peor racha del equipo desde que Zidane cogió las riendas del Real Madrid, y aún así, el equipo blanco continúa a ocho puntos del Barça y a un paso de avanzar en la fase de grupos de la Champions. Las esperanzas de levantar títulos siguen intactas, y Cristiano sabe que esta temporada volverá a ser muy importante para su equipo.

También es cierto que sus socios tampoco atraviesan un gran momento, y el depredador del área necesita de sus pases para triunfar. Benzema, Bale, Kroos, Modric, Kovacic, Lucas Vázquez, Asensio… todos atraviesan un mal momento. Sólo se salvan de la quema, por el momento, Isco y Casemiro, que están sujetando al equipo y que intentan nutrir de balones a Cristiano. Aún queda mucha temporada, esto no ha hecho más que empezar, y habrá que esperar hasta mayo para ver si Cristiano está en lo cierto.

Once del Real Madrid: Cristiano empieza en el banquillo

Once del Real Madrid para el partido de ida de la Supercopa de España ante el Barça, con una gran sorpresa, Cristiano empieza en el banquillo: Keylor Navas, Marcelo, Sergio Ramos, Varane, Carvajal, Casemiro, Kroos, Kovacic, Isco, Bale y Benzemá.

Igual que en la Supercopa de Europa frente al Manchester United, Zidane repite estrategia con el crack portugués. Esperará su momento desde el banquillo. No quiere forzar a Cristiano Ronaldo, quien no suma todavía ni diez entrenamientos con sus compañeros y sólo ha disputado diez minutos en lo que va de pretemporada. Aunque no dudará en utilizarlo si el partido se complica.

Otra vez con el 4-4-2

Con esta decisión Zidane vuelve a romper la BBC y a dejar el 4-3-3 para mejor ocasión, y en el Camp Nou volverá a plantar el 4-4-2 que tan buenos réditos le está dando con un poblado medio del campo con Casemiro, Kroos, Kovacic e Isco, y con Asensio con posibilidad para darle entrada en la segunda mitad.

El equipo titular ha sido adelantado por el periodista Miguel Díaz de la Cadena Copa en Tiempo de Juego. Falta por conocer el equipo que lucirá Valverde en su primer once oficial.

Un centro del campo para dominarlos a todos

Zinedine Zidane tiene un bendito problema en su medular del campo para enfrentarse al Barcelona. El Real Madrid cuenta en este momento con hasta siete futbolistas de primer nivel para formar en la medular. En primer lugar, los tres hombres que han vertebrado al equipo que ya ha hecho historia levantando dos Champions consecutivas. Los Casemiro, Modric y Kroos son indisolubles del hito firmado por los blancos, sin olvidar el último título de Liga del que también han sido fundamentales partícipes.

El fiable tridente se vio culminado por la mejor versión de Isco durante el tramo final de temporada, otro futbolista llamado a cosas importantes. A la vigencia de estos jugadores se suma la juventud de Kovacic, notable y polivalente durante el último curso, y Marcos Llorente, máximo recuperador de LaLiga con el Alavés. El fichaje de Ceballos es el broche de oro que también asegura un perfil creativo con presente y, sobre todo, futuro. Juegue quien juegue, Zidane contará con un centro del campo preparado para dominarlos a todos.

La blanca dictadura de los Sub 23

El fichaje de Ceballos es solo una muestra más de la profunda reestructuración que ha sufrido el vestuario blanco. Desde que Florentino despidiese a Pellegrini en lo que supuso el primer fiasco de su segunda presidencia, los de Chamartín han querido alistar a futbolistas jovencísimos que ya empezaban a despuntar en sus respectivos clubes. Con Mourinho empezaron a aparecer los por entonces desconocidos Casemiro, Nacho Fernández y Morata (media de 21 años). Posteriormente, durante el periplo de Ancelotti, la ley de los jóvenes prosiguió con las incorporaciones de Carvajal, Isco y Varane, los tres con 21 años. Dos años después, los merengues han levantado cinco títulos en tan solo dos años.

Todos tienen sustitutos

A la vista está que los primeros frutos han llegado de la mano del buen nivel del ‘Madrid B’ (promesas) junto a la siempre fiabilidad del ‘Madrid A’ (estrellas). La fusión de ambos confeccionan un cóctel de alto nivel que al menos durante esta temporada ha parecido ser casi indestructible. Este cambio respecto a la organización de la plantilla ha supuesto un antes y un después en el equipo merengue.

Lejos de incorporar a grandes galácticos, el Real Madrid ha conseguido implantar un nuevo modelo sustentado en un pilar básico: los jóvenes talentos. El objetivo de este método es más sencillo de lo que parece. Zinedine Zidane quiere que los cracks del futuro compartan vestuario con las actuales estrellas para que en unos años éstos últimos les puedan dar el testigo en unos años.  Ramos-Vallejo-, Modric-Ceballos, Cristiano-Asensio, entre otros, son las duplas tanto del presente como del futuro.

Modelo continuista

La entidad de Chamartín cuenta con más de once jugadores que no llegan a los 24 años. Bajo los palos, tanto Keylor (30) como Casilla (30) siempre han competido bajo el runrún de Donnarumma (18) y De Gea (26). El tema aún sigue dando de qué hablar y aunque no se haya resuelto, todo hace indicar que próximamente habrá cambio de guantes.

Es en la línea de cuatro donde Zidane se encuentra con un bendito problema. La experiencia de Ramos (31) y la juventud de Vallejo (20) auguran un gran porvenir en la zaga defensiva. A esto último hay que añadirle que tanto Theo (19) como el prometedor Achraf (18) seguirán los pasos de Marcelo (29)y Carvajal (25), respectivamente.

Desde el Bernabéu se apuesta tanto por los jóvenes que en la medular del campo existe un evidente overbooking. Modric (31),  Kroos (27), Isco (25) y Casemiro (25) como intocables. Kovacic (23)Ceballos (20) y Llorente (22) en primera línea para esas rotaciones que tanto gustan a Zidane.

Por otra parte, el potencial ofensivo del conjunto blanco es notable de la mano de jugadores que apenas superan los 23 años como es el caso de Vinicius (16), Mayoral (20), Asensio (21), Enzo (22) y quién sabe si Mbappé (18). En el fondo de armario siguen estando: Mariano (23), Ødegaard (18) y Enzo (22), entre otros. La dictadura blanca de los ‘Sub 23’ amenaza con dar el gran salto más pronto que tarde.

El plan B de Zidane

Ellos son el secreto mejor guardado que ha permitido al Real Madrid llegar líder a las últimas jornadas del campeonato. Si el Clásico se pone feo, Zidane puede confiar en ellos.

Isco, el aclamado

Su temporada ha ido claramente de menos a más. El malagueño ha pasado de ser visto como un futbolista con talento desaprovechado a convertirse en uno de los grandes aclamados por el Bernabéu. Curiosamente, su momento más álgido como madridista coincide con la incertidumbre con la que se vive su futuro, ya que su renovación permanece en el aire. Suma nueve goles en LaLiga, los dos últimos providenciales para lograr la victoria en El Molinón.

Morata, el martillo

Un cambio que asegura gol, como demuestra su media de un tanto cada 88 minutos en LaLiga, una estadística en la que sólo es ligeramente superado por Leo Messi (el argentino marca cada 80 minutos). Con 17 dianas entre todas las competiciones, comparte el puesto de segundo goleador de la plantilla igualado con Benzema. Sin embargo, los 2.661 minutos que ha necesitado el francés para marcarlos contrastan con los 1.593 de los que él ha dispuesto.

Asensio, la joya

Ha asegurado rendimiento y calidad cada vez que ha tenido oportunidad, algo que no ha sido una constante a lo largo de la campaña, tal y como demuestran sus escasos 768 minutos jugados en LaLiga. Especialmente destacada fue su última actuación frente al Bayern, donde demostró tener el poso necesario para batirse con los mejores. Sus números del curso entre todas las competiciones se traducen en nueve goles y tres asistencias.

James, el cañón

La polémica en torno al colombiano es constante por lo que supone tener en el banquillo a un futbolista con semejante cartel. Nada de esto le impide exhibir el cañón que tiene por zurda cada vez que tiene ocasión. De hecho, es el segundo máximo asistente de la plantilla con 12 pases de gol (uno menos que Kroos) pese a ser el antepenúltimo en participación (por detrás tan sólo tiene a Pepe y Coentrao), además de haber marcado seis goles.

Lucas Vázquez, el currante

Tuvo su mejor momento durante el ecuador del campeonato, cuando fue titular habitual tras la lesión de Bale. Desde entonces, su protagonismo ha ido a menos, aunque asegura el mismo trabajo de siempre cada vez que pisa el césped. Un revulsivo que lo mismo vale para agitar el partido con su desborde que para apuntalar la zona defensiva con su sacrificio. Su aportación al equipo durante el global de la temporada se ha saldado con tres goles y diez asistencias.

Kovacic, el comodín

El compañero de viaje ideal para toda temporada cargada de competiciones y partidos, un centrocampista capacitado para ocupar cualquiera de las tres plazas en la medular. El croata la juega y bate líneas al estilo de Modric y Kroos, aunque también cumple con creces realizando las labores de contención propias de Casemiro. A sus 22 años, tiene carrera por delante para seguir creciendo y ser en un futuro mucho más que un comodín.

Aquí hay jugador para rato

Hay futbolistas que desde bien pronto demuestran sobre el césped del Santiago Bernabéu que su llegada no fue una equivocación, que han nacido para jugar en el Real Madrid. Esa es la sensación que precisamente está transmitiendo Mateo Kovacic en cada una de sus actuaciones durante la presente temporada. El croata está demostrando esas cualidades especiales que hay que tener para meterse en el bolsillo a la afición blanca: pura energía, carácter y entrega.

Sin embargo, más allá del presente, es su juventud la que genera más ilusión en el madridismo. A sus 22 años (segundo jugador más joven de la plantilla por detrás de Asensio), tiene todo el futuro por delante para desarrollar las cualidades que de momento insinúa. Tras llegar la pasada campaña procedente del Inter a cambio de 30 millones, el tiempo parece estar dando la razón a aquella operación que en su momento se produjo con el aval de Rafa Benítez.

Kovacic ya ha disputado más minutos que en todo el curso pasado

Su crecimiento desde que llegó a Madrid queda demostrado al comprobar el progresivo protagonismo que Zinedine Zidane le ha otorgado en el equipo. El técnico francés ha sabido sacar partido a su polivalencia convirtiéndole en el principal hombre de refresco en cualquiera de las posiciones del centro del campo. Con 1.491 minutos disputados entre las tres competiciones, ya ha participado más que durante la totalidad del pasado curso.

Sus estadísticas en LaLiga también reflejan su gran estado de confianza. Es el futbolista de la plantilla que mas regates ha realizado (32), el sexto que más fortuna ha probado desde fuera del área (8) y el segundo centrocampista del equipo con mayor precisión en sus entregas (91,1%). Las 66 recuperaciones de balón que ha protagonizado (4,40 por partido) también ensalzan sus virtudes defensivas. Por si fuera poco, también dispone de un físico privilegiado que le permite ser uno de los jugadores que más terreno abarca cada vez que juega, ya que promedia más de 11 kilómetros recorridos en sus partidos como titular.

Un carisma especial

Actuaciones como la que realizó recientemente frente a la Real Sociedad, donde fue protagonista con gol y asistencia en un choque de lo más delicado para los blancos, demuestran de qué pasta está hecho. “Estoy contento con él. Cada vez que juega lo hace bien. Ha marcado un gol y me ha gustado mucho. En un futuro puede hacerlo mucho mejor. Tener a un jugador de este nivel es muy bueno para el Real Madrid”, comentó Zidane tras aquel encuentro.

Kovacic ya ha demostrado durante su corta carrera que es un jugador que va adelantado a los de su generación. En Croacia firmó un récord de precocidad goleadora que aún perdura al marcar su primer tanto con el Dínamo de Zagreb a los 16 años y 198 días. Dos años después, emprendería su viaje a Italia fichando por el Inter, donde tampoco se arrugó pese a su juventud. Lo mismo está sucediendo en el Real Madrid, donde además cuanta con Luka Modric como guía. Pocas referencias mejores deben existir para quien aspire a ser un crack mundial.

El Real Madrid de los centrocampistas

Con o sin la BBC, el Real Madrid de Zinedine Zidane tiene un plan fiado a su centro del campo. Partidos como el firmado el domingo ante la Real Sociedad así lo evidencian. Los blancos, en pleno gabinete de crisis tras la eliminación en Copa, necesitaban un plan de garantías para hacer frente a uno de los equipos más peligrosos de la competición. Todo lo que sucedió en el césped del Santiago Bernabéu pasó por la medular formada por Casemiro, Kroos y Kovacic, hasta el punto de que fue el croata quien abrió el marcador.

Los tres centrocampistas completaron el podio de los suyos en recuperaciones de balón (un total de 23 sólo entre ellos), mientras que el alemán fue el encargado de marcar el tiempo del partido liderando la estadística de pases (61). Su despliegue físico también se hizo notar, ya que Casemiro (11,32 km) y Kroos (11,18 km) fueron segundo y tercer jugador con mayor distancia recorrida respectivamente. Sólo les superó el incombustible Lucas Vázquez (11,74 km), un futbolista que con su trabajo sirvió de blindaje a sus mediocentros.

A la espera de Modric

Con una victoria que le devuelve la tranquilidad en LaLiga, la prioridad del conjunto madridista es recuperar su mejor nivel, el que le permitió sumar 40 partidos sin perder. La versión más fiable de los merengues pasa necesariamente por Luka Modric, quien continúa recuperándose de una sobrecarga muscular. Tras la última victoria, Zidane reconoció que espera tenerlo de vuelta para el próximo partido en Balaídos. Su importancia en el equipo también define a este Real Madrid.