Lucas Vazquez Rafa Benitez

Sí, el Real Madrid tiene que estar muy agradecido a Rafa Benítez

La memoria es corta en el fútbol y de Rafa Benítez quedará la imagen de un fracaso estrepitoso al frente del Real Madrid. El actual técnico del Newcastle fue destituido con los blancos a cuatro punto del liderato en LaLiga, ostentado por el Atlético, y a dos del Barça, mientras que en Copa poca parte de culpa se le pudo achacar por el despropósito de la alineación indebida. A la vista de los resultados, la situación no era tan dramática (sólo hay que compararlos con los de esta temporada en las mismas competiciones domésticas), pero sí es cierto que la falta de feeling entre entrenador y jugadores propició una situación insostenible. Los éxitos de Zidane que comenzaron a llegar meses después no hicieron sino evidenciar esa realidad y denostar aún más la labor de su antecesor.

El legado de Benítez cristalizó en París

Sin embargo, en el breve periodo de tiempo que pasó el madrileño en el banquillo del Santiago Bernabéu, dejó un legado más fértil de lo que cabía imaginar. Lo ocurrido en el Parque de los Príncipes fue la demostración más flagrante de ello, donde fueron claves tres futbolistas cuya presencia en la plantilla no se entendería sin las decisiones que Benítez tomó en su momento. Uno de esos jugadores fue Mateo Kovacic, quien fue fichado por petición expresa del antecesor de Zidane. El croata respondió ante las ausencias de Kroos y Modric con una sobresaliente actuación demostrando ser uno de los grandes valores de futuro del equipo

Otro de los héroes ante el PSG fue Lucas Vázquez, otro jugador que desembarcó en el vestuario blanco por empeño del técnico madrileño. “Quiero a Lucas Vázquez, tiene desborde, trabajo, y nos dará muchas soluciones a lo largo de la temporada“, llegó a decirle a Florentino Pérez como primera petición según publicó el diario Marca. El gallego fue repescado tras una campaña cedido en el Espanyol y a lo largo de este tiempo ha demostrado poseer el ADN que hace falta para jugar en el Real Madrid.

Por último, y no menos importante, está Carlos Henrique Casemiro, o ‘Casemito’, apodo al que volvió a hacer honor en la capital francesa con una colosal actuación con gol incluido. Fichado con el aval de Mourinho, el mediocentro brasileño también se consagró en el conjunto madridista tras salir a préstamo durante una temporada. A su vuelta, fue Benítez quien dio la aprobación para tenerle en el vestuario, además de ser el primero en darle oportunidades con cierta continuidad. “De nada”, estará pensando el bueno de Rafa desde el banquillo de St. James’ Park.

Verratti Casemiro Real Madrid PSG

A cuartos se va por la frontera

La segunda entrega del cruce entre Real Madrid y PSG volverá a estar determinada por la lucha que ambos mantendrán en el centro del campo. Quien consiga hacerse con el control de la medular tendrá muchas papeletas para avanzar hacia la siguiente ronda

Zinedine Zidane tiene una premisa fundamental para no ver peligrar su ventaja en París. Dado el poderío del ataque del PSG, peligroso aunque no esté Neymar, la solución pasa por evitar que el centro del campo contrario conecte con los hombres de arriba. Independientemente de la cuota de posesión de balón que aspire a tener el Real Madrid (58% de media en esta Champions), dar tiempo para pensar a Verratti, Rabiot y compañía equivaldrá a jugar con fuego.

El choque de ida en el Santiago Bernabéu marca el camino en varios aspectos. Mientras la presión de los blancos ahogó la salida de balón rival, los parisinos fueron un equipo cogido por alfileres y no la temida bestia que se esperaba en el coliseo madridista. Sólo una fuga de Rabiot en una mala transición defensiva del Madrid (Modric e Isco llegaron tarde a su marca) propició el gol del conjunto de Unai Emery. Un claro ejemplo del daño que puede suponer para los de Chamartín no salvaguardar debidamente su frontera.

El talón de Aquiles del PSG

La principal incógnita del cuadro francés reside en el que fue su eslabón más débil en el primer enfrentamiento, el pivote defensivo. La apuesta de Emery por Lo Celso se demostró un fracaso, por lo que sorprendería que el técnico de Hondarribia repitiese la fórmula. Como principales alternativas se posicionan un Thiago Motta ya recuperado de su lesión, aunque está por ver si está para un duelo de semejante exigencia, y un Lass Diarra que viene ofreciendo un notable rendimiento en esa demarcación desde que llegó en el mercado de invierno.

Necesitará también el PSG que los indiscutibles Verratti y Rabiot den un paso más en su juego para lograr imponer el tempo del partido. El italiano y el francés firmaron una buena actuación en el Bernabéu, aunque sin la suficiente continuidad como para arrebatar el protagonismo a Modric, Kroos e Isco, todos ellos superiores en número de pases. “El problema es que es fácil marcar ocho goles en Dijon, pero son en estos partidos donde hace falta ser decisivo”, afirmó Rabiot tras el choque, consciente del salto que aún deben dar él y los suyos.

Los tapados de Zidane

Por parte del Real Madrid, el éxito de su plan dependerá en buena medida de lo que su técnico disponga en la medular. Hace tres semanas ya se pudo comprobar con la entrada de Asensio y Lucas Vázquez en el segundo tiempo en lugar de Isco y Casemiro, una valiente decisión con la que los blancos giraron completamente el choque. El cambio de disposición –del rombo a la línea de cuatro simétrica– alivió a los laterales con las ayudas de ambos y aportó capacidad de contragolpe, tal y como saltó a la vista en los dos goles marcados por Cristiano y Marcelo en la recta final del choque. No es descartable que Zidane sorprenda en París con este planteamiento de inicio. Otro de los tapados que puede tener cabida en el once es Kovacic, en quien el francés ya confió contra pronóstico en otros lances importantes de la temporada. Tácticamente, el croata no pasa por ser el más ordenado de la plantilla, pero su despliegue y su intimidatoria conducción de balón puede servir para mantener a raya a sus rivales en la zona central.

Penalti Real Madrid Leganés

El Leganés reclamó penalti de Kovacic sobre El Zhar

Jugada polémica en el encuentro de LaLiga entre Leganés y Real Madrid. Los pepineros reclamaron penalti en el segundo tiempo por un supuesto derribo de Mateo Kovacic a Nabil El Zhar.

Un centro del campo para dominarlos a todos

Zinedine Zidane tiene un bendito problema en su medular del campo para enfrentarse al Barcelona. El Real Madrid cuenta en este momento con hasta siete futbolistas de primer nivel para formar en la medular. En primer lugar, los tres hombres que han vertebrado al equipo que ya ha hecho historia levantando dos Champions consecutivas. Los Casemiro, Modric y Kroos son indisolubles del hito firmado por los blancos, sin olvidar el último título de Liga del que también han sido fundamentales partícipes.

El fiable tridente se vio culminado por la mejor versión de Isco durante el tramo final de temporada, otro futbolista llamado a cosas importantes. A la vigencia de estos jugadores se suma la juventud de Kovacic, notable y polivalente durante el último curso, y Marcos Llorente, máximo recuperador de LaLiga con el Alavés. El fichaje de Ceballos es el broche de oro que también asegura un perfil creativo con presente y, sobre todo, futuro. Juegue quien juegue, Zidane contará con un centro del campo preparado para dominarlos a todos.

El plan B de Zidane

Ellos son el secreto mejor guardado que ha permitido al Real Madrid llegar líder a las últimas jornadas del campeonato. Si el Clásico se pone feo, Zidane puede confiar en ellos.

Isco, el aclamado

Su temporada ha ido claramente de menos a más. El malagueño ha pasado de ser visto como un futbolista con talento desaprovechado a convertirse en uno de los grandes aclamados por el Bernabéu. Curiosamente, su momento más álgido como madridista coincide con la incertidumbre con la que se vive su futuro, ya que su renovación permanece en el aire. Suma nueve goles en LaLiga, los dos últimos providenciales para lograr la victoria en El Molinón.

Morata, el martillo

Un cambio que asegura gol, como demuestra su media de un tanto cada 88 minutos en LaLiga, una estadística en la que sólo es ligeramente superado por Leo Messi (el argentino marca cada 80 minutos). Con 17 dianas entre todas las competiciones, comparte el puesto de segundo goleador de la plantilla igualado con Benzema. Sin embargo, los 2.661 minutos que ha necesitado el francés para marcarlos contrastan con los 1.593 de los que él ha dispuesto.

Asensio, la joya

Ha asegurado rendimiento y calidad cada vez que ha tenido oportunidad, algo que no ha sido una constante a lo largo de la campaña, tal y como demuestran sus escasos 768 minutos jugados en LaLiga. Especialmente destacada fue su última actuación frente al Bayern, donde demostró tener el poso necesario para batirse con los mejores. Sus números del curso entre todas las competiciones se traducen en nueve goles y tres asistencias.

James, el cañón

La polémica en torno al colombiano es constante por lo que supone tener en el banquillo a un futbolista con semejante cartel. Nada de esto le impide exhibir el cañón que tiene por zurda cada vez que tiene ocasión. De hecho, es el segundo máximo asistente de la plantilla con 12 pases de gol (uno menos que Kroos) pese a ser el antepenúltimo en participación (por detrás tan sólo tiene a Pepe y Coentrao), además de haber marcado seis goles.

Lucas Vázquez, el currante

Tuvo su mejor momento durante el ecuador del campeonato, cuando fue titular habitual tras la lesión de Bale. Desde entonces, su protagonismo ha ido a menos, aunque asegura el mismo trabajo de siempre cada vez que pisa el césped. Un revulsivo que lo mismo vale para agitar el partido con su desborde que para apuntalar la zona defensiva con su sacrificio. Su aportación al equipo durante el global de la temporada se ha saldado con tres goles y diez asistencias.

Kovacic, el comodín

El compañero de viaje ideal para toda temporada cargada de competiciones y partidos, un centrocampista capacitado para ocupar cualquiera de las tres plazas en la medular. El croata la juega y bate líneas al estilo de Modric y Kroos, aunque también cumple con creces realizando las labores de contención propias de Casemiro. A sus 22 años, tiene carrera por delante para seguir creciendo y ser en un futuro mucho más que un comodín.

Aquí hay jugador para rato

Hay futbolistas que desde bien pronto demuestran sobre el césped del Santiago Bernabéu que su llegada no fue una equivocación, que han nacido para jugar en el Real Madrid. Esa es la sensación que precisamente está transmitiendo Mateo Kovacic en cada una de sus actuaciones durante la presente temporada. El croata está demostrando esas cualidades especiales que hay que tener para meterse en el bolsillo a la afición blanca: pura energía, carácter y entrega.

Sin embargo, más allá del presente, es su juventud la que genera más ilusión en el madridismo. A sus 22 años (segundo jugador más joven de la plantilla por detrás de Asensio), tiene todo el futuro por delante para desarrollar las cualidades que de momento insinúa. Tras llegar la pasada campaña procedente del Inter a cambio de 30 millones, el tiempo parece estar dando la razón a aquella operación que en su momento se produjo con el aval de Rafa Benítez.

Kovacic ya ha disputado más minutos que en todo el curso pasado

Su crecimiento desde que llegó a Madrid queda demostrado al comprobar el progresivo protagonismo que Zinedine Zidane le ha otorgado en el equipo. El técnico francés ha sabido sacar partido a su polivalencia convirtiéndole en el principal hombre de refresco en cualquiera de las posiciones del centro del campo. Con 1.491 minutos disputados entre las tres competiciones, ya ha participado más que durante la totalidad del pasado curso.

Sus estadísticas en LaLiga también reflejan su gran estado de confianza. Es el futbolista de la plantilla que mas regates ha realizado (32), el sexto que más fortuna ha probado desde fuera del área (8) y el segundo centrocampista del equipo con mayor precisión en sus entregas (91,1%). Las 66 recuperaciones de balón que ha protagonizado (4,40 por partido) también ensalzan sus virtudes defensivas. Por si fuera poco, también dispone de un físico privilegiado que le permite ser uno de los jugadores que más terreno abarca cada vez que juega, ya que promedia más de 11 kilómetros recorridos en sus partidos como titular.

Un carisma especial

Actuaciones como la que realizó recientemente frente a la Real Sociedad, donde fue protagonista con gol y asistencia en un choque de lo más delicado para los blancos, demuestran de qué pasta está hecho. “Estoy contento con él. Cada vez que juega lo hace bien. Ha marcado un gol y me ha gustado mucho. En un futuro puede hacerlo mucho mejor. Tener a un jugador de este nivel es muy bueno para el Real Madrid”, comentó Zidane tras aquel encuentro.

Kovacic ya ha demostrado durante su corta carrera que es un jugador que va adelantado a los de su generación. En Croacia firmó un récord de precocidad goleadora que aún perdura al marcar su primer tanto con el Dínamo de Zagreb a los 16 años y 198 días. Dos años después, emprendería su viaje a Italia fichando por el Inter, donde tampoco se arrugó pese a su juventud. Lo mismo está sucediendo en el Real Madrid, donde además cuanta con Luka Modric como guía. Pocas referencias mejores deben existir para quien aspire a ser un crack mundial.

El Real Madrid de los centrocampistas

Con o sin la BBC, el Real Madrid de Zinedine Zidane tiene un plan fiado a su centro del campo. Partidos como el firmado el domingo ante la Real Sociedad así lo evidencian. Los blancos, en pleno gabinete de crisis tras la eliminación en Copa, necesitaban un plan de garantías para hacer frente a uno de los equipos más peligrosos de la competición. Todo lo que sucedió en el césped del Santiago Bernabéu pasó por la medular formada por Casemiro, Kroos y Kovacic, hasta el punto de que fue el croata quien abrió el marcador.

Los tres centrocampistas completaron el podio de los suyos en recuperaciones de balón (un total de 23 sólo entre ellos), mientras que el alemán fue el encargado de marcar el tiempo del partido liderando la estadística de pases (61). Su despliegue físico también se hizo notar, ya que Casemiro (11,32 km) y Kroos (11,18 km) fueron segundo y tercer jugador con mayor distancia recorrida respectivamente. Sólo les superó el incombustible Lucas Vázquez (11,74 km), un futbolista que con su trabajo sirvió de blindaje a sus mediocentros.

A la espera de Modric

Con una victoria que le devuelve la tranquilidad en LaLiga, la prioridad del conjunto madridista es recuperar su mejor nivel, el que le permitió sumar 40 partidos sin perder. La versión más fiable de los merengues pasa necesariamente por Luka Modric, quien continúa recuperándose de una sobrecarga muscular. Tras la última victoria, Zidane reconoció que espera tenerlo de vuelta para el próximo partido en Balaídos. Su importancia en el equipo también define a este Real Madrid.