Juventus

Las 7 claves de la Juventus

1- LA JUVENTUS DE SIEMPRE PESE A LOS CAMBIOS

Hasta cuatro modificaciones presentó Massimiliano Allegri en su última alineación ante el Real Madrid respecto a Cardiff. Pese a ello, lo cierto es que la propuesta del conjunto italiano apenas ha variado desde entonces, un equipo en el que sigue primando la solidez colectiva por encima de las individualidades. No se caracteriza el técnico bianconero por tomar decisiones drásticas, y de ello se aprovechó el equipo de Zinedine Zidane usando el mismo arma que ya funcionó en la final de Cardiff: los envíos rasos en el área a Cristiano.

 

2- CONDICIONADOS DESDE EL MINUTO 3

El 0-1 de los blancos alteró por completo el guión de la eliminatoria. Fiel a su estilo, quería la Juventus esperar atrás para tratar de aprovechar los errores rivales. El tanto obligó a la Vecchia Signora a asumir la iniciativa del choque e imponer un ritmo alto. Antes del segundo tanto de Cristiano, los italianos protagonizaron buenos minutos y tuvieron sus opciones para empatar el choque. A esas sensaciones se agarra el líder de la Serie A para marcar algún gol que traiga incertidumbre al Santiago Bernabéu.

 

3- BUFFON YA NO ES INTOCABLE

Al guardameta y capitán de la Juventus es imposible negarle el mérito. A sus 40 años, ha logrado mantenerse en la élite y se ha ganado el derecho a decidir cuando dejar la portería bianconera. No obstante, igual de evidente es que los años no pasan en vano y que el arquero ha tenido algún altibajo en su rendimiento en la presente temporada. Por todo ello, Buffon ha sido reemplazado en varios partidos de Serie A por el polaco Szczesny, aunque los galones del primero prevalecen en citas señaladas.

 

4- LAS CENIZAS DE LA BBC ITALIANA 

El trío defensivo formado por Bonucci, Barzagli y Chiellini fue durante varias temporadas la principal garantía competitiva de la Vecchia Signora. Sin embargo, el primero de ellos decidió cambiar de aires el pasado verano, mientras que los otros dos afrontan el inevitable declive de su trayectoria. Por otro lado, ni Benatia (fue baja en la ida) ni Höwedes parecen mejorar lo presente en el centro de la defensa. La necesidad de un cambio de ciclo en la retaguardia cae por su propio peso.

 

5- RECUPERAN A SU TIMÓN

La gran ausencia en el partido de ida fue sin duda la de Miralem Pjanic, quien tuvo que perderse el choque por acumulación de tarjetas. El centrocampista es fundamental en la estructura del conjunto de Allegri marcando el tempo del juego. Dado el resultado de la ida, todo indica que no llega a tiempo para su equipo, aunque mejor tarde que nunca. El organizador de la Juventus suele jugar escoltado por dos perros de presa como Khedira y Matuidi.

 

6- JUEGO EXTERIOR

En el duelo del Juventus Stadium también pudo comprobarse la importancia que tienen para el cuadro italiano los hombres que juegan por fuera. Y es que casi todo el peligro del subcampeón de Europa llegó por los costados, algo que seguramente traten de repetir en Concha Espina. Para ello, cuentan con futbolistas con desborde como Douglas Costa y Cuadrado, mientras que Alex Sandro representa una alternativa más conservadora.

 

7- LA AUSENCIA DE DYBALA

Por si el adverso marcador fuese poco, la Vecchia Signora tampoco podrá contar en el Bernabéu con su jugador más diferencial. El argentino volvió a estar por debajo de las expectativas ante los blancos y tocó fondo al ser expulsado. Habrá que ver cómo recompone Allegri su delantera, donde sí repetirá Gonzalo Higuaín. El exmadridista, autor de 22 goles y 6 asistencias entre todas las competiciones, tendrá que dar un paso al frente para apurar la más mínima esperanza de remontada.

Pjanic Juventus

Pjanic, el regista de la Juve

Alguien brilló por su ausencia en el partido de ida entre Juventus y Real Madrid. El primer gol de los blancos obligó a los italianos a tener que construir para cambiar el resultado, y fue ahí donde echaron de menos a su futbolista que mejor sabe tener el balón y que ordena al resto de las piezas. Ese no es otro que Miralem Pjanic, el inconfundible regista del conjunto de Massimiliano Allegri. No ha tenido nada de fortuna la Vecchia Signora en este sentido en sus últimos enfrentamientos ante los blancos. En la final de Cardiff jugó con la rodilla tocada y no pudo desplegar todo su potencial, algo que los hombres de arriba notaron, más desconectados en el juego de lo habitual. Ni siquiera pudo completar el choque siendo sustituido a los 70 minutos. Cumplida su sanción por acumulación de tarjetas, por fin podrá disfrutar de un encuentro ante el Real Madrid en plenitud de condiciones.

Verdugo del Madrid en 2010

Evidentemente, lastra y mucho el resultado de la ida, pero el bosnio es de los que creen que hay vida mientras hay esperanza. “Hay un partido de vuelta por jugar y tendremos tiempo para ir a Madrid a hacer algo que será muy difícil, que es tratar de pasar de ronda, pero no nos damos por vencidos porque en el fútbol todo puede pasar. Nos decepcionó el resultado, lamentamos haber perdido de esta manera, pero desde el día después el entrenador nos dijo claramente que debíamos avanzar”, señaló en declaraciones a Sky Sports.

El jugador balcánico ya fue en una ocasión el verdugo europeo del equipo madridista sobre el césped del Bernabéu. Ocurrió en la temporada 2009-2010, cuando el conjunto entonces entrenado por Manuel Pellegrini –y que ya contaba entonces con figuras que hoy siguen como Cristiano, Benzema, Ramos y Marcelo– se llevó un batacazo en la ronda de octavos de final contra el Olympique de Lyon. Aquel duelo parecía abocado a la prórroga hasta que, a falta de 15 minutos, sorprendió el centrocampista llegando desde segunda línea para marcar el gol que aniquiló a los blancos. Tenía por entonces 20 años y era un desconocido para la mayor parte de los aficionados.

El recambio de Pirlo

Ocho años después, en plena madurez futbolística, Pjanic se ha consagrado como el metrónomo que marca el ritmo del juego de uno de los grandes de Europa. Nacido en una familia emigrada a Luxemburgo en plena Guerra de los Balcanes, se formó en las categorías inferiores del Metz, donde también dio sus primeros pasos como profesional. De ahí dio el salto al Olympique de Lyon, donde militó durante cuatro campañas para consagrarse como una de las figuras más emergentes del panorama europeo. En cinco años en la Roma constató todo lo que se esperaba de él, etapa en la que también protagonizó otro doble enfrentamiento contra el Madrid en los octavos de la Champions 2015-16.

La Juventus, necesitada de un director de orquesta tras la marcha de Andrea Pirlo, no dudó en pagar 32 millones de euros por su fichaje hace dos años. Acusado durante buena parte de su carrera de ser un futbolista algo irregular, ha encontrado esa continuidad durante su estancia en Turín, aunque sigue adoleciendo de poca intensidad y falta de presencia defensiva sin el balón. Lo que sí es una garantía es el guante que tiene en el pie derecho, el que le convierte en uno de los futbolistas más peligrosos a balón parado. Sin nada que perder en el Bernabéu, la Vecchia Signora aspira a ser un rival mucho más competitivo bajo la batuta del bosnio.