Simeone Mono Burgos

Esta final se gana con el Mono

La épica batalla de Londres se saldó con importantes daños colaterales. El polémico arbitraje del francés Clément Turpin, quien mostró la roja a Vrsaljko a los diez minutos de partido, desató la ira de Diego Pablo Simeone. El técnico argentino también terminó expulsado por insultar gravemente al colegiado francés, por lo que no pudo sentarse en el banquillo del Atlético en la vuelta de semifinales de la Europa League ni tampoco podrá en la final de este miércoles, tal y como ya ha ratificado el TAS al denegar la cautelar. La importante responsabilidad de guiar al conjunto colchonero hacia el título desde el banquillo recae sobre su carismático segundo entrenador, Germán ‘Mono’ Burgos.

No es la primera vez que el exguardameta tomas las riendas, pues hay que recordar que Simeone ha sido expulsado hasta seis veces durante su etapa en el Atlético. El historial del lugarteniente del Cholo en este tipo de circunstancias es una garantía, el cual incluso contempla una victoria en el Santiago Bernabéu (1-2) en el derbi liguero de la temporada 2014-15. En Londres, tras quedarse solo en el banquillo, fue capaz de reconducir la situación en medio de la adversidad, mientras que en el Wanda Metropolitano completó la faena sin que hubiera que echar en falta la presencia de Simeone.

Confianza absoluta en el segundo del Cholo

El de Mar del Plata parece sobradamente preparado, con una incidencia fundamental en los éxitos deportivos que ha vivido el club durante los últimos años, aunque los focos rara vez apunten a él. “Yo necesito de un pesimista a mi lado para vivir, soy un optimista nato. No puedo llevarme por emociones de jugadas. Yo estoy pensando, anotando, no me puedo llevar por la emoción. El Cholo tiene una manera de vivirlo en la que salta, patea, hace así con la gente. Yo tengo que complementar eso, el arquero tiene que ser frío”, reconoció sobre su labor en el banquillo en una entrevista para el diario El Mundo.

Simeone, quien vivirá el duelo desde la grada, ya ha expresado su total confianza en su segundo entrenador de cara a la final. “Lo hemos vivido ya contra el Arsenal, donde Germán estuvo delante del equipo. Más allá de la tristeza que me genera no poder estar en esta final, me ampara una gran sensibilidad con Germán. Nos conocemos desde hace una vida, tenemos sentimientos similares y entendemos el fútbol de la misma manera. Todo lo que salga de su cabeza estará en la mía y habrá transmisiones”, señaló al respecto. Nadie mejor que el Mono para ejercer de Cholo.

Novio Atlético hija Mono Burgos

El jugador del Atlético que se ha ligado a la hija del ‘Mono’ Burgos

Un curioso romance se ha gestado en la familia colchonera. Uno de los hombres a los que ha entrenado el ‘Mono’ Burgos, segundo técnico del Atlético, está saliendo con su hija mayor, Florencia. El futbolista en cuestión es el albanés Keidi Baré, actual integrante del segundo equipo. Por el momento, no se sabe que piensa el entrenador argentino al respecto, aunque como futbolista parece de su agrado si se tiene en cuenta que ya es uno de los chicos del filial que está teniendo más participación en la primera plantilla.

El ‘Mono’ Burgos evitó que Saúl se quitara un riñón

Saúl Ñíguez ha relatado en una entrevista a ‘The Guardian’ la insólita historia que vivió cuando atravesó problemas de riñón en 2015: “Me dijeron que mi riñón estaba destruido. Fue lo peor. Estaba acostado en la camilla y vi a mi padre llorar. Le dije ‘no pasa nada, soy un toro, podré con esto’. Hubo tiempo difíciles. El catéter le da funcionalidad pero estaba dolorido, lo sentiría corriendo, y orinaba sangre. El problema fue cuando lo sacamos, mi riñón no funcionó correctamente. Me dieron opciones: jugar durante un mes, parar por un mes… No quise. Volví a colocar el catéter, quería jugar”.

Según cuenta Saúl, fue el ‘Mono’ Burgos el que evitó que el canterano rojiblanco tomara la drástica decisión de quitarse el riñón: “El doctor dice que estás pensando en sacar tu riñón. ¡Tienes 22 años! ¿De qué estás hablando? Usa tu cabeza. Saúl, piensa en tu vida. El futuro. ¿Qué pasa si tienes un problema con el otro? No hay manera de salir. Entonces volvimos a colocar el catéter”.

El ‘Mono’ Burgos asume la marcha de Theo: “Vio cosas que nosotros no vemos”

Germán ‘Mono’ Burgos, segundo entrenador del Atlético de Madrid, analizó la actualidad del equipo en las jornadas ‘Cultura en Rojo y Blanco’. El argentino explicó los motivos a los que achaca lo que ya parece un hecho, la salida de Theo Hernández al Real Madrid: “Creo que él vio cosas que nosotros no vemos, como que no tuviera posibilidades. Los jugadores cambian de rumbo cuando ven que no tienen posibilidades. En este caso es muy joven, si vamos a la trayectoria de su hermano Lucas, es mejor ahora que cuando tenía la edad de Theo”, explicó.

El exguardameta también habló sobre la posibilidad de ser el sustituto de Diego Pablo Simeone en el banquillo en un futuro: “Eso se va a dar naturalmente, uno no tiene que forzar, sobre todo porque hay gente trabajando que son amigos. Para que se dé tiene que ser natural”. En cualquier caso, el ‘Mono’ Burgos se muestra tranquilo con la presencia en el vestuario de futbolistas que ya han asimilado el ideario inculcado por el cuerpo técnico desde que llegara en 2011: Godín es el primer entrenador que tenemos ahí, ya es entrenador; Gabi ya es entrenador; Tiago seguramente lo será; Koke, si quiere, posiblemente podrá serlo porque ya lee, ya conoce. El equipo va solo, con simples directrices se manifiesta solo, para las cosas buenas y no tan buenas”.

El segundo del Cholo también habló sobre el futuro en el club de Fernando Torres“Fernando puede ser lo que él quiera, más allá de terminar o seguir en el club, va a poder ser director deportivo, presidente, embajador… Nosotros sabemos, perfilamos gente, y el perfil de él es que va a estar en el club de directivo seguro”, señaló.

‘Sancho’ el Mono Burgos

Como Don Quijote y Sancho Panza, así se comportan el ‘Mono’ Burgos y el ‘Cholo’ Simeone. El matrimonio atlético perfecto reflejado en el área técnica. No se prodiga mucho por los medios de comunicación, pero la temporada pasada ofreció una profunda entrevista en Radio Marca: “Yo soy segundo entrenador, no puedo salir más que el Cholo Simeone“.

La fórmula del éxito no parece tener fecha de caducidad por el momento. “Yo no tengo ninguna prisa de separarnos. Pero es ley de vida y se tiene que producir de forma natural. Yo tampoco le veo con ninguna prisa de irse a ningún lado. En cualquier caso, las decisiones son personales y hay que respetarlas”.

El ‘Mono’ es querido por toda la afición y despierta un sentimiento a caballo entre entrañable y respetado. Quizá porque en el subconsciente del Calderón todavía está el spot en el que asomaba la cabeza por la boca de una alcantarilla mientras una voz en off decía: “Ya estamos aquí”. El Atleti volvía a Primera. O quizá el respeto se lo ganó en la cancha, con jugadas como el penalti que le paró a Figo con la cara en el Bernabéu que le provocó una hemorragia nasal bestial y jugó todo el partido con dos gasas en los orificios de su nariz.

Se comporta como fiel escudero de Simeone. Juntos han recuperado a un Atlético que antes de su llegada se encontraba perdido. “Con nosotros se ha ordenado todo. Los jugadores saben que tienen que ganar cada 15 minutos”, cuenta Burgos.

Es un estudioso del fútbol, capaz de estar sentado 24 horas seguidas viendo partidos y preparando la estrategia del equipo. “El Cholo confía en mí ciegamente, como yo en él”. Es la clave del éxito.

Los jugadores saben que tienen que ganar cada 15 minutos

“Nosotros nos preparamos para jugar finales, porque todos nuestros partidos son finales. Lo del partido a partido no es una pose, es una realidad social”. Así es como resume la filosofía que les acompaña en el banquillo.

Entre sus trabajos, además de organizar el paso de los futbolistas de la cantera al primer equipo y de la estrategia -fue él quien eligió los cinco lanzadores de la tanda de penaltis ante el PSV la temporada pasada-, sabe que su labor más importante es mantener el equilibrio emocional del Cholo.

Desde que llegaron en 2011, han conseguido enarbolar un equipo temido en toda Europa. Nadie quiere cruzarse con ellos en ningún sorteo. “Significa que estamos haciendo las cosas bien”, dice. Y tanto.