Sergio Ramos Isco España

Editorial: Toca centrarse en Portugal

No ha empezado el Mundial para España y ya hemos tenido un lío de dimensiones históricas. El anuncio de Julen Lopetegui como nuevo entrenador del Real Madrid y su posterior despido han caído como una bomba. Lo hecho, hecho está, y existe una prioridad llamada Portugal que no entiende de distracciones. Toca cambiar el chip y volcarse con el equipo que nos representa por encima de todo. Ya habrá tiempo para debatir sobre otros asuntos. Porque no todos los años se juega un Mundial ni llega nuestra selección con un equipo como éste.

Más difícil parecía en 2010, cuando no sabíamos ni lo que era pasar de cuartos de final de un Mundial. Y España terminó bordando su primera estrella en el escudo, esa que nos recuerda que ya no hay motivos para tener complejos. Si se consiguió aquella vez en Sudáfrica, no es tan descabellado pensar que la historia se puede repetir en Rusia. Entre medias queda la debacle vivida en Brasil hace cuatro años. Había que aterrizar en algún momento. Desde entonces, con otro fracaso europeo de por medio, esta Selección ha tenido tiempo para renovarse y recuperar el hambre. Ahora sí está en el punto de poder regresar a la cima del mundo.

Y es que la Roja se ha ganado el derecho a formar parte de ese selecto grupo que acapara casi todas las quinielas. Alemania cuenta con el aval de ser la vigente campeona y el de su fiabilidad histórica. Brasil llega mejor que nunca, liderada por un Neymar que sabe que está ante el momento perfecto para reclamar el trono. Francia quiere sacar de una vez partido a su extraordinaria generación de futbolistas. Y Argentina también quiere aprovechar esa oportunidad histórica que supone el simple hecho de tener a Leo Messi, la de ganar el título que ya rozó en 2014.

Tampoco hay que olvidar a esos equipos que parten como tapados. La Portugal de Cristiano Ronaldo ya demostró en la pasada Eurocopa que ese papel le viene al pelo. Otros conjuntos como Bélgica, Inglaterra y Uruguay también cuentan con potencial para colarse entre los favoritos. Todos se presentan como rivales muy respetables, pero a los que España no tiene nada que envidiar.

Cristiano Ronaldo Portugal

Coto a Cristiano

Cristiano Ronaldo abandera a una Portugal que sueña con una machada que sería aún mayor que la de la pasada Eurocopa. Si el combinado luso puede aspirar a todo, es en buena parte gracias al cinco veces Balón de Oro, a quien sólo le faltaría el título más prestigioso a nivel de selecciones para rematar una trayectoria sin parangón en la historia del fútbol. El de Madeira eleva exponencialmente el nivel de un equipo que sin su presencia sería mucho más vulgar. El técnico Fernando Santos y sus pupilos son sabedores de esta realidad, por lo que no dudan en enfocar todo su juego ofensivo en el ‘7’. Tal y como se ha comprobado durante las últimas temporadas, Cristiano ha limitado su radio de acción sobre el césped convirtiéndose en un depredador del área. Una metamorfosis que no le ha impedido mantenerse en la cima con la consecución de las últimas tres Champions con el Real Madrid y la citada Eurocopa de hace dos años.

La espina del Mundial

En Rusia quizá no cuente con el lujoso acompañamiento de figuras como Benzema, Modric o Marcelo, pero todos le buscarán de modo permanente. Con la irrupción de jóvenes figuras como Gonçalo Guedes, André Silva y Bernardo Silva, además de la presencia de algún viejo socio que le conoce perfectamente como Ricardo Quaresma, el de Madeira llegará a este torneo mejor flanqueado que nunca. Así lo indican sus cifras en la fase previa, con nada menos que 15 goles en nueve partidos. Cristiano fue autor de la mitad de los tantos que su selección firmó durante la andadura clasificatoria. Lo cierto es que esto ya ni sorprende tratándose del máximo anotador histórico de Portugal con 81 dianas, donde también es el futbolista que acumula más presencias con el combinado nacional, un total de 149. Sólo le falta quitarse esa espina que tiene clavada en los Mundiales, campeonato en el que registra un pobre balance de tres goles en las tres ediciones en las que ha participado (apenas logró un tanto en cada una).

España sabe pararle

Como es de esperar, la principal preocupación de la defensa de España será maniatar a la estrella lusa, una labor que ha ejercido con eficacia en anteriores ocasiones. Y es que la Roja es uno de los seis equipos (junto con Benfica, Lille, Albania, Alemania y Francia) a los que Cristiano no ha logrado marcar tras un mínimo de cuatro partidos. Sin embargo, más revelador resulta el hecho de sólo haber rematado dos veces a portería a lo largo de estos enfrentamientos. Con su futuro como madridista más en el aire que nunca por todo lo ocurrido en las últimas semanas, en este Mundial tiene la oportunidad perfecta para reivindicarse como el número uno.

Portugal seleccion

Las 7 claves de Portugal

1- Competitivos y con confianza

Pese a no estar dentro de la terna de grandes candidatas al Mundial, la Eurocopa lograda en 2016 avala a la selección de Portugal como un duro rival a batir. Por aquel entonces, el equipo entrenado por Fernando Santos también partió como tapado y acabó dando la sorpresa en la final contra Francia. Un título que refuerza a un combinado cuya clave del éxito consiste en saber sufrir y aprovechar sus armas en cualquier escenario. Aunque han cambiado algunos nombres respecto a hace dos años, el cuadro luso mantiene esa esencia.

 

2- Solidez ante todo

Aunque cuenta con buenos jugadores en ataque, la premisa fundamental de Portugal es la de ser un equipo consistente. Los de Fernando Santos suelen formar con un 4-4-2 muy organizado con el que tratan de asegurarse de estar bien protegidos y no conceder espacios en ninguna situación. Los cuatro goles encajados en los diez partidos de la fase de clasificación del Mundial son la mejor muestra de esa fortaleza. Rara vez les sorprenden al contragolpe y se sienten cómodos aunque renuncien a tener el balón.

 

3- Problemas para dominar

El marcado carácter pasivo del combinado luso tiene su contrapartida, que es la de ser un equipo muy lento y previsible cuando el partido le exige tomar la iniciativa. Si no encuentra espacios, a Portugal se le apaga la luz, ya que no destaca por su fluidez a la hora de combinar. Tampoco ejerce una presión alta que incomode a los rivales. De cara al choque contra España, su única opción es esperar y desesperar. Por muy resistente que sea en defensa, ir a remolque del rival nunca parece lo más aconsejable.

 

4- Centrales experimentados

Pepe y José Fonte, titulares habituales en el centro de la zaga, encarnan las fortalezas y debilidades del cuadro de Fernando Santos. Hombres cuya experiencia supone una garantía para no cometer errores y que son muy difíciles de superar en facetas como el juego aéreo. Sin embargo, con 35 y 34 años respectivamente, la velocidad ya no es el punto fuerte de ninguno. El recambio natural de ambos, Bruno Alves (36 años), implica más de lo mismo. Tendrán que estar bien auxiliados por sus compañeros para que no se les vean las costuras.

 

5- El cerrojo y el cerebro

Pocas sorpresas se esperan en la sala de máquinas lusa, donde William Carvalho y Joao Moutinho suelen repartirse el trabajo. El primero siempre juega por delante de la defensa, una posición clave a la hora de entender la fiabilidad defensiva de Portugal. Fernando Santos tiene confianza ciega en el futbolista del Sporting de Portugal por su rigor táctico y buena colocación. Por su parte, el mediocentro del Mónaco se encarga de distribuir el balón ejerciendo como el inconfundible cerebro del equipo.

 

6- Calidad y alternativas en banda

El seleccionador portugués tiene dónde elegir en cualquiera de los dos costados. No podía ser menos tratándose de un país que parece especializado en la producción de extremos. El próximo rival de España cuenta con futbolistas peligrosos en velocidad como Gonçalo Guedes y Gelson Martins, otros de excepcional técnica como Bernardo Silva y Ricardo Quaresma, así como una opción más física e interior como la que representa Joao Mario. Habrá que ver quiénes son finalmente los elegidos.

 

7- Todo pasa por Cristiano

Contará con otras opciones de calidad, pero lo cierto es que las aspiraciones de Portugal en este Mundial van a depender en gran medida del nivel de Cristiano Ronaldo. Más enfocado al remate que nunca antes, no cabe duda de que sus compañeros le buscarán constantemente en el área contraria. El máximo goleador de la historia de su selección también debe ejercer como el líder carismático que guíe a los suyos hasta lo más lejos. Hacer algo importante en este torneo es lo único que le falta en su carrera.

Diego Costa Pepe

Guerra Mundial

Se espera que salten chispas en el duelo entre España y Portugal con la presencia de dos futbolistas como Diego Costa y Pepe. El historial entre estos dos aguerridos jugadores se remonta a sus enfrentamientos en el derbi madrileño, cuando eran habituales los piques entre el ariete de Lagarto y la dupla de centrales formada por el luso-brasileño y Sergio Ramos. Curiosamente, el de Camas jugará en el mismo bando que el delantero de Lagarto en esta ocasión. Durante su etapa en Inglaterra, el entonces jugador del Chelsea reconoció echar de menos aquellos rifirrafes: “Me gustaban mucho los partidos contra el Real Madrid y la opción de enfrentarme con Ramos y con Pepe. Era una batalla buena y bonita. Saltaban chispas y teníamos líos, pero te garantizo que a ellos les gustaba también por eso mismo”. Tras iniciar su segunda etapa en el Atlético, Costa se quedó con las ganas de reencontrarse con Pepe, ya que el zaguero puso rumbo al Besiktas el pasado verano. Sin embargo, sus caminos vuelven a cruzarse en este Mundial.

Caminos paralelos

Pero no son las viejas rencillas y su famoso temperamento lo único que une a ambos futbolistas, quienes también tienen una historia en común. Los dos son originarios de Brasil, donde comenzaron una carrera cuyos derroteros les ha llevado a terminar vistiendo la camiseta de otra selección. Pepe nació y se crió en Maceió, capital de Alagoas, situado en la región Nordeste del país. Justo en el estado vecino, Sergipe, se ubica Lagarto, el municipio conocido por ser el lugar de procedencia de Costa. Luiz Felipe Scolari fue quien persuadió en 2007 al entonces defensor del Real Madrid para que eligiera jugar con Portugal, combinado que dirigía en aquel momento. Curiosamente, la renuncia del punta del Atlético a jugar con Brasil se produjo con el mismo técnico siendo seleccionador de la ‘Canarinha’ en 2014. En un descarado ejercicio de cinismo, Scolari criticó la misma maniobra que en su momento avaló con el central. “Lo de Deco y Pepe fue diferente que lo de Costa, no jugaron con Brasil”, fue la pobre justificación a su postura.

Costa busca reivindicarse

Mucho menos tiene que ver la trayectoria de estos dos jugadores con sus respectivas selecciones. La de Pepe, mucho más dilatada. Ante España, empatará con Rui Costa como el séptimo jugador con más apariciones con Portugal, un total de 94. Además, el exmadridista fue un pilar fundamental en el éxito histórico que supuso para el país la Eurocopa de 2016. Por su parte, el hispano-brasileño llegó en 2014 a una Selección que venía de ganarlo todo y que inició su particular declive por aquel entonces. Del pasado Mundial de Brasil se fue sin marcar ningún gol, lo que le convirtió en uno de los grandes señalados tras el batacazo en la primera fase. Desde entonces, el runrún en torno a Costa ha sido algo recurrente cada vez que ha jugado con la camiseta de España, con la que suma siete goles en 19 partidos. Dicho debate se ampara en la duda sobre si es un delantero acorde a las características del juego de la Roja. En Rusia tiene la oportunidad de redimirse, donde se postula como la primera opción en la delantera. Pese a todo lo que se ha dicho, conviene no despreciar las cualidades del ariete de Lagarto, quien puede aportar un plus de físico y carácter del que la Selección no anda sobrada.

Músculo contra Portugal

Este hecho cobra aún mayor relevancia ante un rival como Portugal, como ya se comprobó en la eliminatoria de octavos de final que ambos equipos protagonizaron en 2010. En aquella ocasión, tuvo que entrar desde el banquillo otro punta de gran poderío como Fernando Llorente para romper la correosa defensa que planteó el cuadro luso, la misma que España espera encontrarse en el Olímpico de Sochi. En la misma dirección apuntó un jugador con experiencia en este tipo de partidos como Andrés Iniesta. “En los últimos años, la historia de esta Selección nos muestra que lo importante es tener variantes. Según el tipo de partido, es mejor un jugador u otro. Hace unos años contra Portugal, salió Fernando Llorente y fue clave en ese partido. La versatilidad que tenga el equipo es lo importante y saber en qué momento usar a uno u otro”, señaló el manchego. Todo apunta a que Costa ejercerá de ariete y que Pepe será su sombra.

Pique Sergio Ramos España

Una pareja de película

Rivales en sus respectivos clubes y amigos en la Selección. Así es la bipolar relación entre Sergio Ramos y Gerard Piqué, los hombres que conforman la dupla de centrales de España. En Real Madrid y Barça, siempre se han caracterizado por defender su bando hasta las últimas consecuencias, motivo por el que han protagonizado sonados encontronazos. Sin embargo, entre ellos también ha nacido un vínculo según han ido acumulado partidos con la camiseta de España, el cual ha ido incluso más allá de los terrenos de juego.

Unión total

“Nos llevamos de maravilla. Es más, vamos a ser socios de un negocio que le planteé”, confesó Piqué hace unos meses. Ramos tampoco ha tenido ningún problema en reconocer que mantiene una excelente relación con el zaguero culé, aunque no fuera así desde un principio. “Ahora nos llevamos bastante bien. Antes prácticamente no había relación”, confesó en una entrevista concedida a ‘El Transistor’ de Onda Cero.

Ramos y Piqué cumplen contra Portugal 75 partidos jugando juntos

Un ambiente de concordia que se respira en todo el vestuario de España, el cual hay que recordar que para el Mundial cuenta con seis futbolistas del Real Madrid –Ramos, Carvajal, Nacho, Isco, Asensio y Lucas Vázquez– y tres del Barça –Piqué, Jordi Alba y Busquets–, además de un recién salido del Camp Nou como Andrés Iniesta.

Defensa de garantías

Ambos centrales tendrán que volver a tener una buena compenetración para frenar al ataque de Portugal. Tienen tablas de sobra para afrontar este tipo de encuentros y también suponen una baza ganadora en acciones a balón parado. Hay que recordar que Piqué ya fue el héroe en el primer partido de la pasada Eurocopa haciendo el gol que dio la victoria contra la República Checa. Por su parte, el combinado luso guarda un buen recuerdo para Ramos, contra el que anotó un recordado penalti a lo Panenka durante la tanda en la que España se clasificó para la final de la Eurocopa de 2012.

Lopetegui

Terremoto Mundial

La destitución de Julen Lopetegui a escasos días del estreno contra Portugal ha generado un seísmo sin precedentes. Sin que la pelota haya echado a rodar, España acusa un duro golpe

El anuncio oficial de la contratación de Lopetegui por parte del Real Madrid fue el detonante de los complejos acontecimientos que ha vivido la Selección en los últimos días. El presidente de la Federación Española de Fútbol, Luis Rubiales, quien no tuvo conocimiento de dicha operación hasta el último momento, fue implacable en la decisión de despedir al técnico guipuzcoano. “Me enteré cinco minutos antes del anuncio. He hablado con los jugadores y puedo garantizar que van a hacer junto al nuevo cuerpo técnico todo lo que está en su mano. Nos quedamos en una situación muy complicada. Estamos todos afectados”, reconoció el dirigente.

Precedentes sin despido

No es la primera vez que un fichaje como el de Lopetegui por el Real Madrid pilla a una selección a contrapié en medio de un campeonato, aunque su drástico despido supone un proceder distinto al habitual en estos casos. En la previa de las semifinales de la Euro 2008, el Fenerbahce anunció con un escueto comunicado la contratación de Luis Aragonés como entrenador del equipo otomano al finalizar el torneo. España acabó ganando aquella Eurocopa y el Sabio de Hortaleza pasó a la historia del fútbol español. En mayo de 2014, a menos de un mes de que empezara el Mundial de Brasil, el Manchester United emitió un comunicado en el que confirmó el fichaje de Louis Van Gaal por los ‘red devils’. Aquella Holanda llegó a semifinales del Mundial con un equipo joven e inexperto.

Legado Lopetegui

Su repentina salida no debe empañar la herencia que deja a Fernando Hierro. El entrenador guipuzcoano ha llevado con acierto el proceso de renovación. No se le puede negar la iniciativa, ya que de los 23 futbolistas que integran la lista definitiva, sólo 11 repiten respecto a la pasada Eurocopa. En el camino, no le ha temblado el pulso para prescindir de pesos pesados como Iker Casillas o Cesc Fábregas. Tampoco para dar prioridad a Rodrigo Moreno y Iago Aspas por delante de Álvaro Morata. El juego ha seguido girando en torno al balón, aunque subiendo una marcha en aspectos como la fluidez en la circulación o la presión en campo contrario. Estos cambios en el apartado táctico y la entrada de sangre fresca con nuevos futbolistas (hasta 11 jugadores han debutado bajo su tutela) han sido las claves de la regeneración. Los resultados avalan la dirección tomada, ya que el exseleccionador puede presumir de marcharse invicto con un balance de 14 victorias (70%) y seis empates, además de registrar una media de tres goles por partido.

España debuta en el Estadio Fisht

El Estadio Olímpico Fisht, situado en Sochi, será la sede del España-Portugal. Se trata de un recinto multiusos inaugurado en 2003 y con capacidad para 48.000 espectadores. A lo largo del torneo, también acogerá el Bélgica-Panamá, el Alemania-Suecia y el Australia-Perú de fase de grupos, además de un partido de octavos de final y otro de cuartos.