Vinicius

El Madrid vigila la vida privada de Vinicius

Las bicicletas de Vinicius dejaron atónitos a propios y extraños. Su espectacular debut con el Madrid frente al Manchester United no dejó indiferente a nadie y desde el seno del conjunto blanco vigilan muy de cerca a Vinicius para que no se convierta en un nuevo caso Robinho.

El futbolista brasileño acaba de cumplir la mayoría de edad y se va a enfrentar a una vida que nada tendrá que ver con la que ha llevado hasta ahora. El primer paso fue sacarlo de Brasil y traerlo a España. Las brutales entradas que sufría en el país carioca hicieron temer a los ojeadores del Madrid con una grave lesión, por lo que decidieron sacarlo de allí lo antes posible.

Desde su llegada a Chamartín el club está muy encima de él. Le han explicado lo que significa ser jugador del Real Madrid, lo que implica llevar esa camiseta y los peligros que deberá afrontar un chaval de 18 años que juega en el Madrid y tiene más de un millón de euros en su cuenta corriente. Al chico le han advertido de la gente que se le acercará por interés, gente que aparece por su fama y dinero y que desaparecerá cuando deje de tenerla. Vinicius responde a todo de manera satisfactoria, se le ve con ganas de triunfar en el Madrid e incluso llama a Lopetegui ‘El Profesor’, como muestra de su interés por aprender para llegar a ser algún día el mejor del mundo.

El Real Madrid repetirá esta misma operación con Rodrygo, la joven perla brasileña del Santos que llegará el verano que viene al conjunto merengue con apenas 18 años.

Robinho presentación Real Madrid

Robinho, el otrora ‘nuevo Pelé’ que ha dado con sus huesos en la cárcel por una violación múltiple

Para muchos aficionados, recordar la llegada de Robinho al Real Madrid supone volver al sueño de aquella noche de verano en el Ramón de Carranza, una actuación que cumplió con todos los clichés del nacimiento de una estrella. El futbolista procedente del Santos fue uno de los primeros fenómenos inflados por la incipiente burbuja de Youtube, cuyos vídeos de driblings mágicos y bicicletas encandilaron al personal. Alguien tenía que tropezar con esa primera piedra y ese fue el Real Madrid, que pagó 24 millones de euros (en el contexto de aquel 2005 una cantidad más que significativa) por hacerse con el denominado ‘nuevo Pelé’, el futbolista llamado a dominar la siguiente era. Puestos a rizar el rizo, el próximo Messi antes siquiera de que el propio Messi comenzara a escribir su historia.

El debut de Robinho en la Liga española deja la sensación de un acontecimiento histórico”, señaló la crónica del diario El Mundo

Como ya se ha señalado, aquel debut contra el Cádiz fue la constatación del prodigio. El brasileño de 21 años ingresó en el encuentro a los 21 minutos del segundo tiempo, con 1-1 en el marcador en una actuación hasta entonces bastante gris de los blancos. Su irrupción fue de lo más deslumbrante moviéndose libremente por la zona de tres cuartos. Sombrero por allí, bicicleta por allá y una increíble triangulación con Ronaldo y Raúl que desembocó en el gol de la victoria. Había nacido el cuadrado mágico de Vanderlei Luxemburgo. “El debut de Robinho en la Liga española deja la sensación de un acontecimiento histórico“, señaló la crónica del diario El Mundo, una de las primeras que pueden encontrarse buceando en la hemeroteca.

El resto de la historia es más o menos conocida por todos. Robinho no resultó ser más que un buen futbolista con capacidad de desequilibrio y, a partir de ahí, poco más. Nada de dominar el juego a su antojo ni mucho menos marcar una época. Su periplo de tres temporadas en el Real Madrid se saldó con 35 goles y 23 asistencias en 137 partidos oficiales. Además, ganó dos Ligas con los blancos a las órdenes de Capello y Schuster sin tener una incidencia memorable en tales éxitos.

No se trata del típico caso del genio echado a perder por su mala cabeza, ya que lo más probable es que ni siquiera existió ese talento innato

Por todo ello, el club de Concha Espina no dudó en el verano de 2008 en rentabilizar la inversión vendiéndole al Manchester City a cambio de 43 millones de euros. El conjunto inglés, que hasta entonces seguía siendo un conjunto de medio pelo de la Premier League, arrancaba su multimillonario proyecto y necesitaba dar un primer golpe en el mercado, aunque fuese más por nombre que por talento real. Por entonces, en el Real Madrid ya eran conscientes de que Robinho no era nada de todo aquello que se dijo hace tres años. No se arrepentirían de venderlo. A partir de ahí, comenzó una carrera claramente a menos pasando por Santos, Milan, Guangzhou Evergrande (la Superliga China también ha estado y sigue necesitada de nombres) y Atlético Mineiro.

Quedaba claro que Robinho no estaba llamado a tener una laureada trayectoria, pero sí una vida que firmarían la mayor parte de los mortales. Eso lo ha terminado de tirar por la borda tras ser partícipe de una violación múltiple en una discoteca de Milán en 2013, hecho que le ha valido una condena de nueve años en prisión. En Inglaterra ya se le acusó de un hecho similar en 2009 y terminó saliendo airoso. No se trata del típico caso del genio echado a perder por su mala cabeza, ya que lo más probable es que ni siquiera existió ese talento innato. Sólo fue un fichaje al que se le dio excesivo bombo por las circunstancias del momento. De lo único que tiene culpa esa mala cabeza es de terminar dando con sus huesos en prisión.