La Supercopa de España se jugará a partido único y en campo neutral

La Supercopa de España que enfrentará a FC Barcelona y al Sevilla el próximo mes de agosto, se celebrará a partido único y en campo neutral. Así lo aseguran fuentes cercanas al Barcelona después de las conversaciones con la RFEF, que ha concretado una reunión entre los equipos, la Federación, y la Liga para el día 18 de Junio.

El Barça apostaba por el formato tradicional, pero se ha visto obligado a ceder ante la complejidad del calendario de este verano. La Supercopa se jugará  casi con toda seguridad el próximo día 12 de agosto, a una semana del comienzo de LaLiga y entre medias de la eliminatoria de Europa League que disputará el Sevilla.

El Barça sin Neymar entra en la misma crisis que ya tuvo sin Figo

La pobre imagen que dio el FC Barcelona en la Supercopa ha desatado un momento de histerismo que a día de hoy no parece tener solución. La actual tesitura culé rememora al transcurso de la temporada 2000-2001, justamente el preludio de esa campaña fue el adiós de una de sus grandes estrellas: Luis Figo. El traspaso del portugués es equiparable a la inesperada marcha de Neymar al PSG. Otra coincidencia es que en aquella temporada la directiva blaugrana no supo administrar los 61,4 millones recibidos por Figo, posteriormente acabaron cuartos en Liga, eliminados en fase de Champions, en Copa y UEFA. Nada más terminar la campaña Guardiola también abandonó el club. Messi, Suárez, Piqué y compañía intentarán regatear a su pasado más desolador. La historia les contempla…

Mismos síntomas

Gaspart se estrenaba en el palco del Camp Nou y lo hacía apostando por Serra Ferrer, quien gozaba de experiencia en Betis y Mallorca. La apuesta fue tan arriesgada que ni siquiera llegó al final de la temporada y finalmente fue Rexach quien asumió las riendas de la plantilla dejando un bagaje desolador de tres victorias, cuatro empates y dos derrotas. En aquel verano el equipo blaugrana pierde a siete futbolistas y Gaspart se ve obligado a invertir en otros siete jugadores: Marc Overmars (32,2 m€), Gerard (21,6 m€), Petit (16 m€), Alfonso(15 m€), Dutruel (0 €), e Iván de la Peña y suben a Reina del filial. Durante el actual mandato de Bartomeu la directiva ha gastado 225 millones en: Umtiti, Cillessen, Arda, Aleix, Digne, Marlon, Deulofeu, Denis, André Gomes, Alcácer, Douglas y Rafinha. A excepción de Umtiti, son jugadores que no han gozado de protagonismo. En especial, Arda, Alcácer y Rafinha, quienes en la 2016-2017 han sumado 28 tantos, 26 menos que Messi (54).

Acabó la temporada a 17 puntos del Madrid de Figo

Las pañoladas fueron la tónica habitual de la temporada, y es que las incorporaciones no cumplieron con las expectativas, al mismo tiempo que las viejas glorias tampoco estuvieron al nivel. El conjunto culé acabó LaLiga en cuarta posición con 63 puntos a 17 del Real Madrid de Figo quien finalmente se proclamó como justo campeón. En la Copa del Rey tampoco cumplen con el objetivo y son eliminados por el Celta de Vigo en semifinales. Situación parecida es la que experimentaron en competición doméstica: tercero en la fase de grupos por detrás de Milan y Leeds United. Eliminado del mapa de la Champions, tampoco acabó de arrancar en la UEFA donde vuelve a ser eliminado en semifinales, pero esta vez ante el Liverpool. Después de la desastrosa temporada, los culés estuvieron tres campañas más sin levantar ni un solo título oficial, justamente hasta que llegó  Rijkaard y en su segunda temporada consiguió alzar LaLiga. 

La agenda llena de objetivos

Uno de los deberes pendientes que tiene Bartomeu es el de hacer olvidar a Neymar a base de nuevos jugadores. Dembelé y Coutinho parecen ser los favoritos, pero a falta de 15 días para el cierre del mercado aún no hay nada cerrado. Justamente, también fue en esta temporada cuando el Barcelona no dio con la tecla para olvidar a Figo.
Gaspart invirtió 85 millones en siete fichajes
Los 39’6 millones pagados por Marc Overmars no dieron ningún tipo de resultado: en 97 partidos solamente 15 goles. A priori, llegó a la Ciudad Condal como el sustituto del portugués, pero finalmente la presión pudo con él. Los 21,6 millones que se desembolsa por Gerard López tampoco solventan una situación insostenible. Al igual que los nueve pagados por Petit, así uno a uno… Al final, los 61,4 millones de euros que se rascó del bolsillo Florentino por Figo no solamente dieron resultado a nivel deportivo, sino también en la parcela institucional. El actual Barcelona tiene ciertas similitudes con aquel club que fue incapaz de hacer frente a la hegemonía blanca. 17 años después, el aficionado culé quiere despertar de lo que parece ser otra pesadilla.

Confusión por el posible pasillo

Uno de los alicientes al gran partido de esta noche será si el FC Barcelona hará el más que famoso pasillo al conjunto blanco. Tras levantar el primer título de la temporada, el Real Madrid debería tener un reconocimiento del rival al igual que ha ocurrido en casos similares. Pero siempre existen casos. Como por ejemplo cuando el Atlético de Madrid se negó a hacerle el pasillo al Madrid. Lo cierto es que desde ambos clubes hay confusión. Aún no está nada claro si finalmente se hará. La directiva culé, respaldada por la plantilla, está totalmente convencida de que dicho homenaje no procede. Sin embargo, desde Madrid llega la otra versión: sí habrá pasillo. De momento, la situación ha generado un tira y afloja entre los clubes. A la noche, la respuesta…

La revolución cholista

La noche del domingo fue mágica para todos los colchoneros por cómo su equipo consiguió una victoria que parecía imposible. El tanto de Griezmann ‘in extremis’ tumbó a un rocoso Celta de Vigo, pero el verdadero mentor de esta creencia se encuentra en el banquillo. Desde que retornase a España a finales de 2011 para entrenar a un equipo hundido tanto en lo deportivo como en lo psicológico, Simeone ya lleva un lustro como técnico del Atlético de Madrid. Hazañas como estas avalan su trabajo.

Es la segunda vez en la historia de LaLiga que se remonta un partido que en el minuto 86 se perdía  

Rompe récords

El preludio de la ‘era Simeone’ se antojaba muy complicado, ya no solo por la prematura eliminación de la Copa del Rey frente al Albacete, sino también por ostentar la 11º plaza en la competición doméstica cuando el objetivo era clasificarse para disputar la Champions League. Los malos números de Manzano hicieron que el ‘efecto Simeone’ empezase a fraguarse desde el mismo momento en el que Diego aterrizó en Madrid. Desde el inicio se respiraba un aroma diferente y lo cierto es que el cambio de entrenador marcaría un antes y un después en las vivencias del club rojiblanco. Aquella temporada el equipo acabaría en quinto lugar y, contra todo pronóstico, conseguiría levantar la Europa League.

Simeone ha ganado cinco títulos en cinco años

La unión entre cuerpo técnico y afición hacía que el sentimiento rojiblanco latiese con más fuerza que nunca. De hecho, golearon al Chelsea en la Supercopa de Europa tras endosarle cuatro tantos, de los cuales tres fueron de Radamel Falcao. En menos de un año, Diego Pablo Simeone ya había hecho historia. Y, para colmo, fue en esa temporada cuando consiguieron romper una racha de 14 años sin ganar al Real Madrid. El alzamiento de la Copa del Rey fue el preámbulo de lo que llegaría años después.

Leyenda destructible

Dieciocho años después el Atlético de Madrid volvió a tocar techo español. El tanto anotado por Diego Godín en el Camp Nou fue colofón final a una triunfal temporada. De esta manera el club colchonero colocaba en sus vitrinas su décima Liga. Apunto estuvo también de conseguir su primera Champions League. De no haber sido por Sergio Ramos, el Atlético hubiera registrado su mejor temporada.

Tras un verano más intenso de lo habitual, la campaña 2014-2015 se inauguró con la consecución de la Supercopa de España ante el Real  Madrid. Sin embargo, los blancos se tomaron la reválida en los cuartos de final de la Champions. Tras lograr grandes éxitos, Simeone buscaba coronarse en Milán como una leyenda indestructible, pero Sergio Ramos, una vez más, volvió a vestirse de villano para todos los atléticos y lo que podía haber sido la euforia de Simeone se transformó en el pistoletazo de salida de la era Zidane.