El “espabila ya” a Marco Asensio o el ultimátum (enfado incluido) de Zidane y la directiva

El mallorquín se salva de la quema, pero no se le permitirá otra campaña discreta

Zinedine Zidane regresó al Real Madrid con potestad para tomar decisiones y éste lo está haciendo valorando detalladamente cada caso con sus diferentes matices. Los hay que no han tenido ninguna culpa de la mala temporada pero no cuentan para el francés –y si no que le pregunten a Reguilón y Llorente–, mientras que con otros que han estado muy por debajo de las expectativas se hará borrón y cuenta nueva. Ese último es, por ejemplo, el caso de Marco Asensio, a quien el técnico transmitió tranquilidad hace unas semanas comunicándole que seguirá el próximo curso.

Una decisión para la que el galo tiene sus razones, aunque eso no significa que esté ni mucho menos contento con el rendimiento que ha ofrecido en los últimos partidos. De hecho, el balear lleva escondido toda la temporada, precisamente el año en el que se necesitaba un paso al frente de varios futbolistas tras el vacío dejado por Cristiano Ronaldo.

Flaco favor le hicieron esas declaraciones del pasado mes de noviembre asegurando que él no debe tirar del carro, sobre todo después de la irrupción de otros futbolistas jóvenes como Vinicius Júnior y Brahim Díaz, quienes están demostrando un descaro y una ambición que dejan en muy mal lugar al de Mallorca.

Esperan un jugador nuevo en pretemporada

El futbolista que en un momento dado llegó a parecer capaz de marcar una época en el club blanco vive una etapa de total estancamiento. Y de los rumores sobre sus correrías nocturnas mejor ni hablar. Sólo hay que comprobar las redes sociales para comprobar la desesperación de los seguidores madridistas, donde muchos coinciden en desear que “espabile ya”, pero el futbolista no ha transmitido el más mínimo síntoma de querer rebelarse contra su situación. Todo ello lo ha podido comprobar Zidane desde su vuelta al banquillo, quien le da una nueva oportunidad a modo de ultimátum.

Zidane

Lo de este final de curso no tiene solución y así será lo mejor por el bien del propio Asensio. Sin embargo, el francés espera ver algo totalmente distinto a partir de la pretemporada. En cuanto a la directiva, ni que decir tiene que no van a aguantar otro año decepcionante del balear, por el que en su momento se rechazaron ofertas muy elevadas de otros grandes de Europa. Le espera una campaña dura en la que la presumible llegada de fichajes elevará más la competencia. De él depende subirse al carro de una vez por todas o quedarse fuera para siempre.