El Madrid nunca muere

Gol Sergio Ramos Barcelona Real Madrid

Trabajada victoria de los blancos en el Camp Nou

El Real Madrid da un golpe de autoridad en el Camp Nou al imponerse por 1-3 en el Clásico. Los de Zinedine Zidane consiguen sobreponerse a las dudas generadas por sus últimas dos derrotas en un encuentro en el que recuperaron las señas de identidad del vigente campeón de Liga. Valverde, Ramos y Modric marcaron para un conjunto blanco que supo sufrir en el segundo tiempo e hicieron insuficiente el tanto que Ansu Fati anotó para los azulgranas. La acción decisiva del choque llegó en un penalti de Lenglet por agarrón al capitán del conjunto blanco, quien no perdonó desde los once metros.

No le bastó al Barça con dominar buena parte del choque. Los de Ronald Koeman jugaron mejor que compitieron, ya que perdonaron claras oportunidades en el área contraria y se condenaron a sí mismos con errores en la propia. Uno de ellos fue el que permitió al Real Madrid adelantarse por medio de Fede Valverde. El uruguayo aprovechó un despiste de Piqué y una magistral asistencia de Benzema para adelantar a los suyos.

Sin embargo, la respuesta de los culés seria inmediata, quienes devolvieron las tablas al marcador en una jugada que inició Messi y culminó Ansu Fati con Jordi Alba ejerciendo de asistente. Ambos equipos ofrecieron un inicio frenético y con alternativas, muy por encima de las expectativas que había en la previa. El toma y daca continuó con dos sendas intervenciones de Courtois y Neto. Primero fue el belga quien salvó ante Messi y, en la jugada inmediatamente posterior, el brasileño desbarató un disparo de Benzema. Los dos equipos terminaron marchándose al descanso con las espadas en todo lo alto.

Tras la reanudación, el encuentro tomó claro color azulgrana, tal y como reflejaron las claras oportunidades de las que gozaron Ansu Fati y Coutinho. Cuando parecía que mejor estaba el Barça y peor el Madrid, llegó la jugada clave que marcó un antes y un después en el choque. El cuadro de Koeman no volvió a ser el mismo tras el 1-2, mientras que los cambios del holandés no hicieron sino empeorar al equipo. Ante un rival prácticamente doblegado, Modric firmó la sentencia en una bonita acción en la que batió a Neto a ritmo de claqué.