Cardiff se blinda para la final

El atentado en el Manchester Arena del pasado 22 de mayo ha provocado que la policía galesa y el servicio de inteligencia británico redoblen al máximo sus medidas de seguridad de cara a la final de Champions. Se cerrará el techo del estadio para evitar posibles ataques aéreos con drones, se empleará un sistema ultramoderno de reconocimiento facial que cuesta 200.000 euros y estará equipado en cámaras estratégicas situadas en estaciones de tren y las cercanías del estadio. Por su parte, la policía ha multiplicado su presencia en las calles y ha cerrado parte del tráfico de la ciudad.