Así fue la salida de Casillas del Real Madrid

Casillas salida Real Madrid

Su enfrentamiento con Mourinho marcó un punto de inflexión

Iker Casillas es noticia mundial tras haber sufrido un infarto este miércoles mientras entrenaba con el Oporto. Afortunadamente, el veterano portero se encuentra fuera de peligro después de que se le diagnosticara que tenía obstruida la arteria coronaria derecha. Un percance que ha sobrecogido a los aficionados del Real Madrid, equipo en el que es toda una leyenda con 725 partidos oficiales en su haber. Incluso el propio club blanco ha reaccionado con inmediatez emitiendo un comunicado en el que le transmite todo su apoyo y desea una pronta recuperación.

En el recuerdo del madridismo permanecen sus numerosos éxitos en la portería y también su turbulenta salida del Santiago Bernabéu, para muchos impropia de alguien con semejante peso en la historia de la entidad. Una situación la del arquero mostoleño que comenzó a torcerse en el tercer año de la etapa de José Mourinho.

Casillas Mourinho

Corría el año 2011 cuando la guerra entre el Madrid del técnico portugués y el Barça de Pep Guardiola se encontraba en todo su apogeo. Tras la famosa tangana en la que el luso metió un dedo en el ojo a Tito Vilanova, el mostoleño comenzó a desmarcarse de la postura radicalizada que había en el club y habló en privado sobre lo ocurrido con Carles Puyol y Xavi Hernández para tratar de preservar el buen ambiente en la Selección.

Una serie de gestos que a buen seguro no gustaron a Mourinho, quien marcó el punto de inflexión definitivo en diciembre de 2012 sentando a Casillas en un partido de Liga en La Rosaleda siendo sustituido por el canterano Adán. Desde entonces, el desencuentro entre ambos no hizo sino ir a más con el fichaje de Diego López, quien se asentó como titular en la portería debido a que, según palabras del entrenador, “simplemente le gustaba más”. Todo ello ante el silencio de una directiva que públicamente no tomó partido. La salida del de Setúbal al finalizar esa campaña, quien acabó peleado con medio vestuario, tampoco sirvió para que mejorara la situación del guardameta.

Pitado por parte del Bernabéu

El mensaje del técnico y ciertos medios de comunicación caló hondo en un sector de la afición que consideró a Casillas una especie de traidor o, como muchos le llamaron a partir de entonces, un “topo”. En medio de esa división de opiniones transcurrieron las dos últimas temporadas de Iker en el club de su vida.

Su rendimiento no volvió a ser el mismo pese a conquistar la Décima tras una final que él mismo puso en peligro fallando en el gol que adelantó al Atlético, enmendado con el recordado tanto de Sergio Ramos en el descuento. Por todo lo ocurrido, el ambiente acabó volviéndose irrespirable en cada actuación del meta en el Bernabéu, lo cual propició una salida hacia el Oporto en el verano de 2015 tras despedirse en una rueda de prensa en solitario y entre lágrimas.