Cómo Bale ha aprendido a ‘pasar’ de los pitos del Bernabéu

Bale Real Madrid

El galés no se martiriza

Gareth Bale apenas se ha prodigado ante los medios de comunicación españoles durante los más de seis años que lleva en el Real Madrid, algo que tampoco le ha ayudado de cara a los aficionados. La imagen que ha ofrecido el galés en muchas ocasiones es la de un futbolista hermético y con una actitud algo pasota, lo que no le ha ayudado a convertirse en el referente que recogiera el testigo de Cristiano Ronaldo, tal y como se esperaba cuando se le fichó. Sin embargo, cada vez que tiene ocasión de hablar en su país o para medios británicos, el atacante se muestra mucho más distendido y dice todo lo que calla en la capital española.

Aún está reciente la gran polémica que protagonizó el ’11’ durante el último parón internacional, la de la famosa bandera con el mensaje ‘Gales, golf, Madrid, en ese orden’. Un capítulo que el jugador ha explicado en declaraciones a BT Sports, en las que ha reconocido que era consciente desde el primer momento del lío en el que se estaba metiendo con el polémico gesto: “No puedo negar que sabía que iba a crear controversia. Lo estaba celebrando con mis compañeros, aficionados, con mis amigos… Y, como te digo, ahí estaba la bandera de Gales”.

El cambio de actitud de Bale

Dicho y hecho, el de Cardiff se llevó una sonora pitada del Santiago Bernabéu en su siguiente aparición en el duelo frente a la Real Sociedad. Sin embargo, el descontento de sus propios aficionados tampoco es algo que parezca preocupar demasiado a Bale, quien afirma que lo tiene asimilado desde hace tiempo: “La primera vez que pasa es un poco desconcertante. No sabía cómo lidiar con ello, pero según me he hecho más mayor, ha pasado alguna vez más y entiendes cómo tienes que llevarlo. Ahora sólo me encojo de hombros. Con respeto, de alguna manera, el Bernabéu es el mejor lugar para que te piten si no haces una buena actuación, lo entiendo”.

Para el galés una cosa no quita la otra y asegura que sigue trabajando con profesionalidad para revertir su situación en el césped. “Obviamente tengo que seguir trabajando y demostrar a los aficionados lo que puedo hacer. Al final los pitos pararán y puedes seguir con tu carrera”, ha señalado. Puede que con la intención de enterrar el hacha de guerra, el británico sorprendió durante la noche del miércoles al acudir a la cena navideña de la plantilla del Real Madrid, algo impropio de un futbolista que acostumbraba a ausentarse en este tipo de actos.