La paradoja del Barça con Dembélé y Coutinho: cómo malgastar 300 millones y rozar el triplete

Dembele Coutinho

Su mala adaptación no ha impedido a los culés voltear la situación de hace dos años

Decir que el fútbol es un deporte sumamente complejo no es una novedad. Lo que hace apasionante al deporte rey es que siempre se las arregla para ofrecer un relato inesperado, ya sea por el qué o el cómo. Quizá no sea algo sorprendente ver al equipo culé pelear por el triplete ateniéndose a que ya lo ha logrado dos veces en la última década. Sin embargo, visto desde la perspectiva de lo ocurrido en el verano de 2017, es fácil darse cuenta de lo rápido que cambian las cosas.

Aquellos meses estuvieron marcados por la gigantesca crisis que supuso la salida de Neymar al PSG. La sensación era la de un equipo que se encontraba poco menos que en estado de descomposición, mientras que eran muchas las voces que pedían la cabeza del presidente Josep Maria Bartomeu. Por si fuera poco, el Real Madrid de Zinedine Zidane se encontraba en pleno apoteosis tras conquistar el doblete Liga-Champions, además de barrer a los azulgranas (ya sin Neymar) en la Supercopa de España.

Se decía por aquel entonces que el Barça necesitaba urgentemente fichajes de máximo nivel para igualar fuerzas con el eterno rival. Con ese cometido llegó Ousmane Dembélé ese mismo verano, mientras que Philippe Coutinho lo hizo finalmente en enero. En resumen, las dos compras más caras en la historia del club y cuya suma supera los 300 millones de euros. Lo cierto es que ninguno de los dos ha terminado de cuajar, salvo momentos muy concretos.

En el caso del atacante francés, no se duda de su increíble potencial, pero ha sido incapaz de mostrarlo con un mínimo de regularidad al encontrarse perdido en un mar de lesiones. La última, la sufrida ante el Celta el pasado sábado que le tendrá otros tres días en el dique seco. Lo de Coutinho tampoco invita al optimismo, llegado con el cometido de suceder a Andrés Iniesta y que está muy lejos de lo que fue el manchego y de su propia versión en el Liverpool.

Pueden salir en verano

Sin embargo, la decepción protagonizada por estos dos futbolistas no ha impedido que el equipo de Ernesto Valverde dé totalmente la vuelta a la situación de hace dos años, algo que se terminaría de confirmar si acaba conquistando los tres títulos. La gran labor del técnico y el excelente nivel de los que ya estaban por aquel entonces, como Messi, Suárez, Piqué y compañía, es lo que explica en gran parte que los culés hayan resurgido de sus cenizas.

En cuanto a Dembélé y Coutinho, el Barça debe decidir si seguir apostando por ellos o darles salida para al menos recuperar parte de la inversión. Como ya decíamos, si por algo se caracteriza el fútbol es por ser imprevisible, por lo que todavía están a tiempo de reivindicarse con algún gol importante. Casos como el del Real Madrid con Gareth Bale demuestran que es posible, aunque también es sabido lo mal que está terminando lo del galés en el club blanco precisamente por no vender a tiempo.