El Mosquito ya pica en el Bernabéu

Ousmane Dembele Real Madrid Barça

Tras ser clave en el Clásico de Copa, el factor Dembélé volverá a marcar buena parte de las opciones del Barça en el Santiago Bernabéu

Un poco de desorden nunca viene mal. Con sus virtudes y defectos, al Barça le sienta bien un futbolista como Ousmane Dembélé, quien se ha consagrado en el ataque del equipo azulgrana ganándole la partida a otras figuras como Philippe Coutinho. El joven jugador francés destaca por ser capaz de lo mejor y de lo peor. En una misma acción puede marcharse de medio equipo rival y entregar un pase defectuoso cuando ya había hecho lo más difícil.

Así es el fútbol del Mosquito (tal y como le apodan de forma cariñosa sus compañeros de vestuario), lo que no quita que sus picaduras sean letales. Con ocho goles y tres asistencias en lo que va de liga, el galo ya ha sido salvador para los culés en más de una ocasión. Aunque pueda desesperar a sus compañeros en una mala noche, da mucho más de lo que quita a un equipo necesitado de alguien que ofrezca verticalidad en los últimos metros.

Fin de la polémica

Su velocidad, regate y manejo de las dos piernas le convierten en uno de los argumentos más sólidos con los que cuenta el ataque del Barça en este momento. Los 56 ‘dribblings’ que ha completado con éxito en el campeonato sólo son superados por los 84 de Messi. No siempre toma la mejor decisión con el balón en los pies ni es el más sacrificado en defensa, pero estira al conjunto azulgrana en fase ofensiva y su sola presencia condiciona a los rivales. En cualquier caso, no deja de ser una buena noticia que ya sólo se hable del juego de Dembélé y no de otras polémicas que le acompañaron en su momento.

Y es que cabe recordar que el ‘11’ llegó a estar muy en entredicho hace unos meses por sus hábitos fuera del terreno de juego y su falta de puntualidad en los entrenamientos. El club abogó por tirar de mano izquierda con un jugador que costó 145 millones de euros y en el que están depositadas muchas expectativas a largo plazo. Una decisión que ha terminado demostrándose acertada, pues el atacante de 21 años ha reaccionado y se le ha visto mucho más centrado desde entonces.

Peligro para el Madrid

“Empecé siendo decisivo al principio. Tuve una fase en noviembre de pasar más por el banquillo, pero es normal y porque durante una temporada siempre pasamos por momentos difíciles. Pero tengo fe en mí e intentaré seguir con lo que sé hacer y ser decisivo”, manifestó recientemente el futbolista en declaraciones a la web oficial del Barça. Pocas oportunidades mejores para ser determinante que un Clásico, en el que parte con muchas papeletas para jugar de inicio.

En el choque de la primera vuelta ya tuvo un papel importante entrando desde el banquillo y fulminando al Real Madrid cuando peor lo pasaban los suyos. Los de Santiago Solari tendrán que extremar precauciones para protegerse de un Mosquito que ya afila el aguijón.