El 2019 del Barça: Anfield como trauma

Messi Liverpool Barça

El fracaso en Champions empaña todo lo demás

El Barça finaliza el año dejando un balance que para casi cualquier otro club sería más que satisfactorio. El pasado curso, los azulgranas se proclamaron campeones de Liga y llegaron lejos en las otras dos competiciones, mientras que en el actual se mantienen líderes del campeonato y han avanzado en Champions sin excesivos problemas. Sin embargo, el nivel de obsesión con ganar la máxima competición continental no permite que en el Camp Nou tengan suficiente para ser felices. Algo debido en gran parte a la bochornosa forma de caer en las últimas dos ediciones. Si el 2018 estuvo marcado por la debacle de Roma, en este 2019 la historia ha vuelto a repetirse en Anfield.

Del Triplete al bochorno

Lo que duele a la hinchada culé al hacer un repaso del último año es pensar en lo que pudo ser y no fue. El conjunto de Ernesto Valverde se plantó en el mes de mayo en perfecta disposición para firmar una temporada histórica. Se había metido un pie en la final de Champions tras derrotar por 3-0 al Liverpool en el Camp Nou, con el título de Liga en el bolsillo y a un partido de conquistar también la Copa del Rey. Por si fuera poco, el éxito en las dos competiciones domésticas se había producido a costa de un Real Madrid al que se logró vencer por partida doble en el Santiago Bernabéu.

Con Leo Messi en un momento pletórico, había quien ya se preparaba en Barcelona para descorchar el cava. Parecía imposible repetir el desastre de la anterior campaña en Champions contra un rival que, además, llegaba muy mermado por las bajas (sin Firmino ni Salah), pero volvió a suceder. Lo ocurrido la noche del 7 de mayo en Anfield es conocido por todos a estas alturas y pesa más que cualquier éxito que el año haya podido deparar para los azulgranas. Un golpe que que el equipo acusó durante lo que restó del pasado ejercicio, como pudo comprobarse en una final de Copa en la que también cayó con estrépito. Del Triplete a quedarse sólo con el título de Liga y la sensación de haberse convertido en un conjunto perdedor en Europa.

Las dudas siguen esta temporada

Por supuesto, en ese desencanto que todavía perdura han influido otros factores como el mediocre juego practicado de forma un tanto asidua. Aunque han sido y son muchas las voces que piden la salida de Valverde, el club optó por que el Txingurri cumpliera la totalidad de su contrato. Dentro de unos meses sabremos si tal decisión fue un error o un acierto, ya que no habrá lugar para medias tintas. Y es que esta temporada no pueden existir excusas tras construir una ambiciosa plantilla a la que en verano se unieron Frenkie de Jong, Antoine Griezmann, Neto y Júnior Firpo. Y todo ello por no hablar del culebrón sin precedentes protagonizado con Neymar, si bien lo del brasileño siempre fue más un deseo de los pesos pesados del vestuario que de la propia directiva.

A falta de la llegada del crack del PSG, una de las mejores noticias que ha deparado este 2019 para el Barça ha sido la irrupción del joven Ansu Fati, sin olvidar a un Carles Pérez que también ha respondido siempre que ha tenido minutos. Sin embargo, nada de esto ha impedido que los culés hayan dejado demasiadas dudas en esta primera mitad de competición. Los resultados camuflan el pobre juego y la fragilidad mostrada por el cuadro de Valverde en los duelos más exigentes, como pudo comprobarse en el Clásico hace escasos días. El trauma de Anfield sigue muy vivo y el miedo a que la historia vuelva a repetirse es inevitable viendo lo que hay.