El fraude de Quique Setién: de prometer el ‘cruyffismo’ a renunciar al dominio de los partidos

Quique Setién Alavés Barça

El juego del Barça no ha hecho sino empeorar

Sólo la Champions puede salvar al Barça de terminar firmando una desastrosa temporada. El objetivo se antoja como todo un milagro atendiendo al nivel de juego desplegado por el equipo de Quique Setién, el cual logró la clasificación a cuartos de final con más pena que gloria.

Las declaraciones del entrenador cántabro al término del encuentro contra el Nápoles son una clara muestra de que la indefinición se ha apoderado del conjunto azulgrana, el cual tuvo menos posesión que su rival (un 47% frente al 53% de los italianos) y por momentos amagó con echarse atrás y regalar la pelota.

No somos tan buenos como para controlar el juego todo el partido. Te gustaría controlar todos los partidos, pero eso es imposible”, aseguró Setién en sala de prensa. Como no podía ser de otro modo, estas palabras no han sentado bien entre un sector importante de la afición culé, la cual considera que el técnico está cayendo en el mismo resultadismo del que en su momento se acusó a Ernesto Valverde.

El Bayern puede rematar a Setién

A diferencia del Txingurri, quien nunca engañó a nadie en cuanto a sus intenciones, en el caso del de Santander existe el agravante de que el fútbol desplegado no tiene nada que ver con lo que prometió nada más llegar. Siete meses después de su nombramiento, todavía no hay ni rastro del famoso ‘cruyffismo’ que tanto predicó, sino más bien al contrario. Mucho tendrá que cambiar este Barça para que el Bayern no desnude sus carencias el viernes. En tal caso, Setién tendrá los días contados.