El regreso de Carletto

Carlo Ancelotti regresa a la que fue su casa entre 2013 y 2015. Aunque el italiano dejó un buen recuerdo en líneas generales, no viene para hacer una visita de cortesía, sino a defender sus intereses tratando de eliminar al Real Madrid

Al recordar a Ancelotti en su paso por el banquillo del Santiago Bernabéu, a la mente de los madridistas vienen buenos recuerdos en su mayor parte. Indiscutiblemente, la etapa del técnico italiano estuvo marcada por un éxito, aquella Décima Copa de Europa que tanto se había resistido. Los blancos se quitaron todos los complejos acumulados durante la última década y regresaron a la cima añadiendo también una Supercopa de Europa y un Mundial de Clubes a su palmarés. Fueron unos meses felices, en los que el cuadro merengue encadenó una extraordinaria racha de 22 victorias consecutivas y practicaba un extraordinario juego.

Habían vuelto a su lugar natural gracias a aquel afable italiano que generaba un consenso poco recordado en el vestuario madridista. De todo ello tomaba buena nota como segundo entrenador un Zinedine Zidane cuyos éxitos se han basado en principios muy similares. Por todas estas razones, cuesta desprestigiar el legado de Carletto viéndolo con perspectiva, aunque su paso dejó también su cara más negativa en un 2015 en el que el equipo se desmoronó y el técnico acabó destituido. Un final que no tiene por qué emborronar todo lo demás.

No viene a hacer amigos

Pese a todos los recuerdos, la vuelta de Ancelotti al Bernabéu no estará guiada por la nostalgia, sino por el deseo de obtener la clasificación a costa de los blancos. “Es emocionante volver a Madrid, pero es un partido de fútbol. Queremos ser el mejor equipo. Conozco todos los equipos en Europa, mi pasado en Madrid no es una ventaja. Son los actuales campeones del mundo. Tienen un equipo, unos jugadores y un entrenador fantásticos”, comentó al poco de conocer el emparejamiento de los suyos con el conjunto entrenado por Zidane. Si algo ha demostrado el italiano, es que ante todo posee un carácter ganador, más tratándose de un cruce entre clubes de fuerte rivalidad histórica.

Ha ganado el 74% de sus partidos al frente del Bayern

Para incentivar esa enemistad ya están viejas figuras del equipo bávaro como Uli Hoeness, quien ofreció una visión menos conciliadora de lo que iba a suponer ese reencuentro: “Conoce al Madrid y a sus jugadores como la palma de su mano. Además, tiene ambición por echarles ya que su adiós allí no fue de lo más agradable. Carlo esta relajadísimo, nos tranquiliza y dice que lo vamos a conseguir”, aseguró. En relación a esas circunstancias que rodearon a su salida, el propio Ancelotti relató en su último libro varios episodios en los que llega a aludir a ciertas presiones para que alinease a Gareth Bale o sus desavenencias con la directiva en asuntos como la preparación física de los jugadores. Unas revelaciones que destaparon la faceta más turbia de su estancia en el club al menos durante los últimos meses.

A por su cuarta ‘Orejona’

Lo cierto es que Carletto tiene motivos para ser ambicioso de cara al cruce. La posibilidad de conseguir su cuarta Champions está ahí, algo que ningún otro técnico ha conseguido a lo largo de la historia (los tres títulos que posee actualmente sólo los iguala Bob Paisley). El entrenador transalpino fue el elegido por el Bayern para derribar esa barrera de las semifinales con la que se estrelló Pep Guardiola en sus tres años anteriores.

Los bávaros mantienen su habitual dominio en la Bundesliga de la mano del técnico italiano, quien no ha llevado a cabo cambios revolucionarios en el equipo respecto al pasado más reciente. Los muniqueses continúan siendo un conjunto eminentemente dominador y que quiere la pelota. De hecho, en la máxima competición europea lideran en promedio de posesión (64%), pases completados (92%) y disparos por partido (18). Eliminar al Real Madrid supone el primer gran desafío de su etapa en Alemania, por lo que no hará la más mínima concesión en este encuentro de vuelta.