Isco desperdicia su enésima oportunidad

Isco

Mala actuación en su titularidad ante el Cádiz

Al más puro estilo de Bill Murray en la película Atrapado en el tiempo, Isco Alarcón vive instalado en un bucle durante sus últimos dos años en el Real Madrid. El malagueño no consigue salir de su situación de futbolista secundario desde que a finales de la temporada 2016-17 y a comienzos de la 2017-18 ofreciera el mejor nivel que se le recuerda en las ocho campañas que acumula como merengue.

Por aquel entonces, una larga baja por apendicitis truncó su gran momento. Un percance que, sin suponer nada grave para un jugador, sí marcó un antes y un después en su situación. El de Arroyo de la Miel volvió fuera de forma e inmediatamente después llegó al banquillo un Santiago Solari con el que protagonizó un enfrentamiento por todos conocido. Para cuando Zinedine Zidane regresó varios meses después, la temporada ya estaba perdida e Isco era un futbolista totalmente desconectado.

Una situación que se esperaba que cambase el pasado curso, en el que debía volver a brillar con el técnico que le encumbró. Más allá de aceptar su rol de suplente, lo cierto es que no hizo demasiados méritos para revertir su situación. El malagueño dio una de cal y otra de arena, y así es difícil tener continuidad en un club de la exigencia del Real Madrid. Habitual sospechoso por su estado físico cada vez que la plantilla vuelve de vacaciones, su feeling con parte de la afición también se ha deteriorado de un tiempo a esta parte.

Isco, ¿sentenciado?

Tampoco cambió nada el pasado verano, en el que otros jugadores como James Rodríguez se marcharon para triunfar en la Premier mientras él permaneció en la plantilla, si bien con nueva competencia tras la incorporación de Martin Odegaard. Sin embargo, el andaluz sigue dilapidando oportunidades como la que Zizou le otorgó como titular ante el Cádiz, en la que terminó como uno de los muchos señalados por la derrota.

El andaluz dejó pasar una ocasión de oro y parece muy complicado que el francés vuelva a confiar en él de cara a un partido trascendental como el que espera en el Camp Nou la próxima semana. El crédito no es infinito y el ’22’ pierde cada vez más enteros para estar en la próxima Eurocopa y renovar su contrato con el Real Madrid, el cual finaliza en 2022.