Nada nuevo bajo el sol con Isco

Isco Rakitic Real Madrid Barça

Isco Alarcón vuelve a atravesar horas bajas en el Real Madrid. El caso reviste especial gravedad por quedarse fuera de una convocatoria, más tras las informaciones que han trascendido sobre lo ocurrido entre el malagueño y el técnico Santiago Solari. Sin embargo, no es menos cierto que no es la primera vez que el centrocampista se ve en la cuerda floja. De hecho, viene siendo algo habitual cada temporada desde que recalara en el Santiago Bernabéu hace cuatro años. Incluso puede decirse que fue su primer técnico en el equipo, Carlo Ancelotti, quien más llegó a confiar en él. Desde entonces, la situación de Isco ha sido una constante montaña rusa.

Tras el corto periplo de Rafa Benítez, en el que dio un claro paso atrás, llegó la relación amor-odio con Zinedine Zidane. Bajo la tutela del técnico francés se vio al mejor Isco pese a que su presencia en las alineaciones fue guadianesca. Tuvo la fortuna de que el viento sopló a su favor en momentos decisivos, como ocurrió en el tramo final de la temporada 2016-17 con la lesión de Gareth Bale. El ’22’ se convirtió en la pieza fundamental de un equipo que acabó conquistando el doblete Liga-Champions y practicando el mejor juego que se recuerda en la era reciente.

Sin embargo, la temporada pasada volvieron las curvas con el desmoronamiento del equipo en las competiciones domésticas. Isco volvió a cotizar a la baja para Zizou hasta el punto de levantar la voz el pasado mes de marzo tras el amistoso entre España y Argentina. “En el Real Madrid no tengo la continuidad que necesito”, dijo por aquel entonces. Esta temporada la cosa pintaba bien para el de Arroyo de la Miel con la llegada de Julen Lopetegui, quien ya le entregó los galones como seleccionador. Lo ocurrido desde entonces es de sobra conocido a estas alturas. Isco ha demostrado en varias ocasiones su capacidad para resurgir cual ave fénix, pero también se arriesga a que la cuerda se acabe rompiendo de tanto tensarla.