Kiko Jiménez, Sofía Suescun y la “cerdada” que hunde a GH VIP

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Diego Matamoros desenmascara a Mediaset

Noche de máxima tensión la que se vivió en el Límite 48 horas de GH VIP 7 con Estela Grande como gran protagonista. Ante su posible salida de la casa el próximo jueves, desde el reality consideraron que era el momento de resucitar una trama que llevaba totalmente muerta desde el pasado mes de octubre, la del supuesto tonteo que la concursante protagonizó en la casa con Kiko Jiménez. Diego Matamoros y Sofía Suescun, las respectivas parejas de ambos, también fueron protagonistas en una gala que terminó dejando en muy mal lugar a la organización del programa, a la que el hijo de Kiko Matamoros acusó de cometer “una cerdada”.

El vodevil de Kiko Jiménez y Sofía Suescun

Para entender lo ocurrido en la última noche hay que poner en contexto una situación que se remonta al pasado 4 de octubre, cuando Kiko y Estela abrieron la caja de los truenos al protagonizar un momento de intimidad compartiendo la misma cama. Unas imágenes que provocaron que Sofía estallase contra su novio y asegurase que daba por rota su relación. A los pocos días de estos hechos, el jienense fue expulsado de la casa y la pareja protagonizó una rápida reconciliación en los platós de Telecinco que desató una tormenta de acusaciones de montaje.

En cualquier caso, la trama estaba condenada a pasar al olvido hasta que llegó la repesca, la cual supuso que Kiko volviera unos días a la casa protagonizando una nueva bomba. Cuando, aparentemente, creía que no le grababan las cámaras, el joven de 27 años fue pillado confensándole a Gianmarco que sentía “butterflies” (mariposas) por Estela. Tras perder la repesca y salir de Guadalix, protagonizó con Sofía una nueva ruptura en directo que otra vez tuvo reconciliación inmediata. Demasiados vaivenes como para no levantar sospechas.

Entonces sí, el burdo espectáculo de la pareja pasó a un segundo plano. Totalmente sepultados por un affaire más auténtico (o mejor disimulado en el peor de los casos) como ha sido el de Adara y Gianmarco, Kiko y Sofía cayeron en el olvido hasta la última noche, en la que ambos visitaron por sorpresa a Estela (primero el andaluz y luego la navarra) antes de que su marido también hiciera lo propio. Lo que se dice una encerrona en toda regla que le ha costado a Mediaset no pocas críticas en redes sociales.

El intento de desestabilización a Estela Grande

En el primer encuentro entre Kiko Jiménez y Estela Grande, la concursante tuvo ocasión de ver varias imágenes que la mostraron la repercusión que tuvo la relación entre ambos fuera de la casa. A pesar de que ésta insistió en que siempre lo vivió como una simple amistad, el andaluz quiso jugar al desconcierto: “Nosotros sabemos lo que hemos tenido y lo que tenemos”. “Kiko, no. Butterflies, no. Yo por ti solo he sentido cariño y amistad, pero si pensara que había algo más no hubiera permitido que la amistad siguiera”, fue la respuesta de la concursante.

Después, llegó el turno para Sofía Suescun, quien siguió erre que erre para que Estela dijera lo que ella y su novio querían oír. “Lo que te digo es que yo como he estado aquí y me he podido confundir, os puedo entender mejor que nadie”, dijo la de Pamplona. Sin embargo, nuevamente, la nuera de Kiko Matamoros no entró al trapo. “Si lo que intentas es que confiese algo que no ha pasado, conmigo lo llevas claro”, zanjó.

Tras el intento de desestabilización, apareció Diego, a quien no se avisó de todo lo que iba a pasar antes del reencuentro con su mujer. “Estos dos mierdas han jugado contigo. Esto son imágenes de hace semanas, lo he pasado fatal pero tú no te mereces esto. Me había comprometido a ver a mi mujer pero no a esta puta mierda. Esto es una cerdada auténtica“, estalló.

Sin duda, un capítulo más que contribuye al momento de descrédito que atraviesa GH VIP, contra el que llueven criticas por otros episodios como el del presunto abuso sexual a Carlota Prado o el impune trato vejatorio a Hugo Castejón dentro de la casa en la actual edición. Lo que no se resienten son los magníficos datos de audiencia cosechados por el reality gracias, en buena medida, a estas artimañas de cuestionable integridad moral.