La hora de Luis Enrique o por qué 2020 marcará el futuro de la Selección

Luis Enrique

A por la Eurocopa con el Mundial de Catar en el horizonte

Ahora sí, parece que por fin han terminado los constantes vaivenes en la selección española. Y es que la inestabilidad ha sido una constante desde la llegada de Luis Rubiales a la Federación, cuya primera decisión de peso fue la fulminante destitución de Julen Lopetegui a escasos días de empezar el Mundial de Rusia.

Lo sucedido a partir de entonces es conocido por todos. Luis Enrique inició una nueva etapa que se vio truncada por la terrible enfermedad de su ya fallecida hija. Contra todo pronóstico, el pasado mes de noviembre se anunció el regreso del asturiano dando lugar a una insólita situación que se llevó por delante a Robert Moreno, quien realizó una excelente labor al clasificar a España para la próxima Eurocopa. Superadas las ruedas de prensa y los cruces de declaraciones de todas las partes involucradas en lo ocurrido, parece que en este 2020 por fin llega el momento de hablar exclusivamente de fútbol.

El año se presenta apasionante de cara al torneo que tendrá lugar a partir del 12 de junio y para el que la Roja parte como candidata al título. Desde 2014, las decepciones han sido la tónica habitual en cada una de las grandes citas, algo que duele más si cabe al venir de un periodo dorado como fue el que tuvo lugar entre los años 2008 y 2012. Con el inicio de la nueva década, toca hacer definitivamente borrón y cuenta nueva. La Selección necesita saberse poderosa sin necesidad de tener que mirar al pasado reciente.

Hay mimbres para confeccionar un buen equipo, si bien es cierto que todavía son muchas las incógnitas de cara a la lista definitiva de 23 futbolistas para la Eurocopa. El reto no es menor para Luis Enrique, con equipos todopoderosos enfrente como Francia, Alemania, Inglaterra o Bélgica. Más allá de lo lejos que se llegue en el campeonato, no es menos importante sentar las bases del equipo que debe estar presente en el Mundial de Catar dentro de dos años. Llegada la paz, es el momento de que comience una nueva etapa.