La reacción del Real Madrid o por qué basta decir Mourinho para lograr la intensidad

Benzema celebra su gol en el Sevilla - Real Madrid

Los blancos derrotaron al Sevilla mostrando su versión más solidaria

Sólo el Real Madrid podía protagonizar una metamorfosis como la que se ha visto entre el Parque de los Príncipes y el Sánchez Pizjuán. El conjunto de Zinedine Zidane se puso el mono de trabajo para sacar adelante una cita complicada frente al Sevilla de Julen Lopetegui, líder de la competición hasta esta jornada. Los blancos mostraron la versión más sólida y solidaria que se recuerda en mucho tiempo. No fueron un conjunto brillante en el juego porque no están para florituras ni era lo que demandaba un partido de máxima intensidad. Lo fundamental era sacar los tres puntos y se consiguieron sin conceder ningún disparo a puerta.

El triunfador Zidane

El abismo existente entre las líneas del equipo que se vio ante el PSG desapareció frente al equipo hispalense. Muy importante fue en este sentido la presencia de un Sergio Ramos que sigue siendo el único futbolista capacitado para tirar hacia adelante de la defensa, aunque también hay que recalcar el trabajo de hombres de ataque como James Rodríguez, Eden Hazard y Gareth Bale. Evidentemente, no en todos los partidos se verá esta versión tan obrera del cuadro merengue, pero los futbolistas parecen haber aprendido la lección: lo mínimo para vencer a cualquier rival en esta Liga tan competitiva es igualar su intensidad. El principal triunfador de la noche fue un Zidane que llegaba muy cuestionado al choque y sobre el que planeaba la sombra de José Mourinho.

Mourinho

Bastó el fantasma de Mourinho

“Es el partido que me deja más satisfecho desde que volví. Se han ayudado todos en el campo. Tuvimos momentos complicados, pero salta a los ojos la solidaridad que hubo en esos momentos. Este campo es difícil, había que jugar bien los noventa minutos”, señaló el entrenador francés en rueda de prensa tras finalizar el choque. Visto lo visto, hay motivos para creer que los rumores sobre la vuelta del técnico portugués al Real Madrid han sido el mejor estimulante para que los futbolistas muestren la intensidad que días antes faltó en París. Y es que han sido muchos los aficionados que durante los últimos días han manifestado la necesidad de que volviera la mano dura del de Setúbal. Por el momento, basta su fantasma para que el mensaje surta efecto.