Las 7 claves del PSG de Tuchel

Tuchel PSG

1- ¿Este año sí?: La eterna pregunta sobrevuela una temporada más el Parque de los Príncipes. Todos los indicios apuntan a que el PSG está preparado para llegar lejos en Europa, pero la experiencia de las últimos siete cursos invita a mantener la cautela. Entre 2013 y 2016, el conjunto francés se estrelló siempre contra la barrera de los cuartos de final, mientras que a partir de 2017 lo hizo con la de los octavos. Ni siquiera la llegada de figuras como Neymar y Mbappé ha servido para cambiar la tendencia de los parisinos, lastrados por su gen autodestructivo (y cierta mala fortuna) en el momento decisivo de la competición.

2- La mejor plantilla: Pese a que el último verano del PSG no se caracterizó por ningún fichaje mediático, puede tratarse del que mejor se ha movido de los últimos años. Leonardo regresó a la dirección deportiva para armar un plantel que, a diferencia de ejercicios anteriores, cuenta con un gran fondo de armario. La llegada de fichajes como Diallo, Gueye, Ander Herrera, Sarabia e Icardi incrementan la competencia interna y ofrecen multitud de variables al técnico Thomas Tuchel. Todo ello con un saldo positivo de nueve millones de euros y logrando retener a Neymar y Mbappé. Lo que se dice una jugada redonda.

3- La seguridad de Keylor: Uno de los principales problemas que acusaba el PSG durante las últimas temporadas estaba en la portería. La irregularidad de Areola y sus predecesores (tampoco funcionó la alternativa de Buffon) condenaba al equipo francés a ser un gigante con los pies de barro. Sin embargo, este punto débil parece subsanado con el fichaje de Keylor Navas, uno de los guardametas más contrastados de Europa y con capacidad para sostener al equipo en los momentos de zozobra. Así lo demostró en el último partido contra el Brujas, en el que fue el mejor de los suyos y evitó el empate de los belgas deteniendo un penalti.

4- Equilibrio en el medio: Otra de las grandes carencias del PSG en los últimos tiempos estaba en la medular, donde no se había logrado cubrir el enorme vacío dejado por Thiago Motta. No obstante, el problema parece más que superado con la sorprendente reconversión de Marquinhos y los fichajes de Gueye y Ander Herrera. El brasileño y el senegalés dotan a la medular de un poderío físico que permite brillar a Verratti en labores creativas, mientras que el español supone un comodín perfecto para ocupar cualquiera de estos puestos.

5- El dilema Di María: El argentino está siendo uno de los futbolistas más destacados del PSG en lo que va de curso. Ante la ausencia de Neymar por lesión, se ha echado el equipo a la espalda y ha ejercido de estrella del cuadro galo destacando como uno de los mayores asistentes de Europa. Su extraordinario momento de forma pone a Tuchel en un dilema, quien ya vuelve a contar con todo el arsenal ofensivo a su disposición. En el peor de los casos, el de Rosario será un lujoso jugador número 12.  

6- Icardi desbanca a Cavani: Una de las principales novedades de este nuevo PSG está en la punta del ataque, donde Mauro Icardi se ha ganado merecidamente la titularidad en detrimento de Edinson Cavani. Los casi dos meses que el uruguayo ha estado ausente por lesión han sido aprovechados al máximo por el delantero cedido por el Inter, quien promedia un gol cada 70 minutos en lo que va de temporada. No es de extrañar que el club parisino esté ya planteándose ejercer su opción de compra, la cual asciende a 70 millones de euros.

7- Neymar antes que Mbappé: A pesar de la convulsa situación vivida el pasado verano, el brasileño sigue siendo el principal argumento al que debe aferrarse al PSG cuando llegue el momento de la verdad en la Champions. La pésima suerte del ‘10’ con las lesiones impidió que así fuera en las últimas dos campañas, cuando Mbappé demostró que él solo no puede tirar del carro en las grandes noches. Por juventud, el francés es el gran valor del club parisino, pero el presente inmediato aún corresponde al ex del Barça, un escalón por encima de su compañero cuando hay que jugar en pocos metros y ante defensas cerradas.