Larga vida al rey Felipe

Felipe Atletico

Volverá a liderar la defensa del Atlético en su empresa más difícil

El Atlético tendrá que sobrevivir al bombardeo que le espera en Anfield para lograr estar en los cuartos de final de Champions. Pese a lo complicado del desafío, los rojiblancos cuentan con la tranquilidad que proporciona la presencia de Felipe Monteiro en la defensa. Nadie mejor que el zaguero brasileño para liderar la resistencia frente al Liverpool, quien protagonizó su particular coronación en el partido de ida con una portentosa actuación.

El ex del Oporto fue uno de los grandes culpables de que Salah, Mané, Firmino y compañía se fueran del Wanda Metropolitano sin ni siquiera poner a prueba a Jan Oblak. En un territorio que se esperaba que fuese el coto de caza de un central de prestigio mundial como Virgil van Dijk, tanto él como el resto acabaron eclipsados por el jugador nacido en Mogi das Cruzes. La hinchada colchonera, huérfana de referentes ante la pobre temporada protagonizada por casi todos los hombres de ataque, ha encontrado en el defensor de su 30 años a su nuevo ídolo.

La torre del Atleti

Nadie lo habría imaginado allá por el verano, cuando llegó como un desconocido para la mayor parte de los aficionados. Aunque venía de rendir a un gran nivel en otro club de cierta entidad europea como el Oporto, lo cierto es que Éder Militão le arrebató los focos en el eje de la defensa del conjunto portugués. Sin embargo, el tiempo pone todo en orden y Felipe ha terminado demostrando que el hecho de que haga buenos a sus compañeros no es ninguna casualidad.

El brasileño se ha convertido en el perfecto heredero de Diego Godín en todas las facetas del juego. No sólo ejerce un liderazgo impecable atrás, sino que también tiene un poderío aéreo que recuerda al del uruguayo. Si hay un dicho que explica perfectamente el relevo que ha tenido lugar en la retaguardia del Atlético, es el de ‘a rey muerto, rey puesto’. Sólo hay que echar mano de las estadísticas del zaguero esta temporada para corroborar que no es sólo una cuestión de sensaciones. Por ejemplo, con un promedio de 5,3 despejes por partido, es el mejor futbolista de LaLiga en este aspecto, mientras que también es uno de los más destacados por alto con una media de 4 duelos aéreos ganados por encuentro y un 75% de éxito en este tipo de acciones.

La explosión tardía de Felipe

Su consolidación en el equipo de Diego Pablo Simeone es el merecido premio para un jugador que tuvo que perseverar para hacerse un nombre en el fútbol brasileño y que no dio el salto a Europa hasta ya cumplidos los 27 años. “Tenía el sueño de ser futbolista, pero sabía que las condiciones eran difíciles. A los 18 pensé en dejarlo, pero salió una oportunidad para empezar a soñar de nuevo. Cuando vi que era posible, me agarré a la primera oportunidad que tuve y seguí haciéndolo siempre hasta llegar al Atlético. Valoro cada logro que alcanzo y procuro tener cada día la cabeza asentada. Entender dónde estoy hoy, cuáles fueron mis orígenes, lo que trabajé, cuando pensé en dejarlo…”, confesó de forma reciente en declaraciones al diario ‘Marca’. Una historia que demuestra que nunca es tarde tanto en el fútbol como en la vida.