Lopetegui se la juega

Lopetegui

El Clásico marcará el futuro del técnico del Real Madrid, quien puede salir reforzado o sentenciado del Camp Nou

Llega el juicio definitivo para Julen Lopetegui. Tras la derrota ante el Levante, en la que el Real Madrid acumuló cinco partidos consecutivos sin vencer, la fecha del 28 de octubre aparece marcada como la de la hora de la verdad para el entrenador de Asteasu. Una derrota en el Camp Nou no sólo dejaría muy tocadas las aspiraciones de los blancos en la lucha por el título de Liga, sino que también puede demoler el proyecto iniciado el pasado verano tras las importantes salidas de Zinedine Zidane y Cristiano Ronaldo. Mucho se ha debatido sobre la falta de un recambio para el astro portugués o acerca del mal momento de determinados futbolistas, pero lo cierto es que el técnico está condenado a ser el eslabón más débil de la cadena. Si el Madrid cae en el Clásico, la destitución de Lopetegui parece asegurada.

Le queda el vestuario

Precisamente, han sido los tropiezos del Barça en lo que va de campeonato los que han evitado que la situación del guipuzcoano sea todavía más crítica a estas alturas. Eso y el apoyo público del núcleo del vestuario con Sergio Ramos a la cabeza. “Los cambios de entrenador nunca son buenos. Julen tiene el apoyo de todo el vestuario y hay que darle la vuelta entre todos, aunque las decisiones las toman los de arriba”, señaló el capitán tras la citada derrota ante el Levante. Por su parte, Lopetegui se ha agarrado a la mala fortuna y a la plaga de lesiones sufrida por el equipo a la hora de explicar los malos resultados: “Lo más importante para volver a tener las sensaciones de principio de temporada es recuperar jugadores lesionados. Hemos tenido muchos infortunios, se han juntado todas las situaciones negativas que se podían dar”. Una serie de contratiempos que no han librado de las críticas al entrenador vasco, cuya propuesta de juego de posesión no acaba de convencer a buena parte del madridismo. El debate en posiciones clave como la portería y la delantera, o la controvertida gestión de los minutos de Vinícius Júnior y Mariano Díaz, han sido otros detalles que han erosionado su figura.

Guillotina o redención

No obstante, su principal asignatura pendiente desde que asumiera el cargo sigue siendo la de los grandes partidos. A las primeras de cambio, perdió la primera final internacional que dejó escapar el Real Madrid desde el año 2000, la de la Supercopa de Europa ante el Atlético. En San Mamés sufrió el primer pinchazo liguero, mientras que en el Sánchez Pizjuán se llevó un contundente 3-0 que marcó el comienzo de la crisis. Tampoco logró la victoria en el derbi liguero del pasado mes de septiembre. Las comparaciones con Rafa Benítez han sido recurrentes, quien hace tres temporadas precisamente quedó marcado por una derrota por 0-4 ante el Barça. Caso opuesto fue el de Zidane, quien se asentó en el banquillo blanco meses después con un triunfo en el Camp Nou. Para bien o para mal, los Clásicos definen trayectorias.