Los 6 propósitos del Barça para 2020

Barça Valverde Griezmann

Espera un año de duros desafíos para los culés

Sacarse la espina de la Champions: La máxima competición continental se ha convertido en una auténtica obsesión para las azulgranas. Los éxitos del Real Madrid en el último lustro, sumados a batacazos como los de Roma y Anfield, pesan y mucho en la moral de los culés. Otro año más, todo dependerá en buena medida de lo que se haga en este torneo, donde una mala noche puede ser definitiva. Y eso en el Barça lo saben mejor que nadie.

Que Messi no esté solo: El argentino se ha proclamado campeón de Europa en una temporada de las últimas ocho, algo que sus críticos consideran insuficiente para quien se presume como el mejor jugador del mundo. Sin embargo, habría que pensar también en qué otros jugadores podrían haber tirado del carro cuando el ’10’ no ha tenido su mejor noche. Tras invertir más de 900 millones de euros en fichajes durante las últimas cinco campañas, cabría esperar algo más.

El salto de Griezmann y De Jong: Precisamente, uno de los futbolistas llamados a reducir la ‘Messidependencia’ es Antoine Griezmann, por quien se pagaron 120 millones de euros el pasado verano. La adaptación del francés al juego del Barça está siendo costosa, aunque en sus últimas actuaciones del año se ha atisbado una mejoría que debe confirmarse en 2020. Otro fichaje del que se espera mucho es Frenkie de Jong, quien ya ha dejado pinceladas de su calidad en lo que va de curso.

La regularidad y el Triplete: Como se ha señalado, la Champions es el título que más obsesiona, pero esto no quita la importancia de mantener el pulso competitivo en el resto de torneos. A diferencia del Real Madrid, el Barça es un equipo que históricamente ha necesitado sentirse fuerte en el ámbito doméstico para acabar consiguiendo la Orejona. De ahí que, a diferencia de sus eternos rivales, pueda presumir de dos tripletes. ¿Volverá a conseguirlo en 2020?

Valverde debe vencer y convencer: Ha sido el debate más habitual desde que el Txingurri llegó al banquillo del Camp Nou en 2017, y no parece que vaya a ser diferente en los próximos meses. Si el Barça quiere aspirar a todo, es necesario que el juego colectivo sea mucho más convincente y no depender tanto de la inspiración de los hombres de ataque. Un problema que se ha acentuado esta temporada y que también está afectando a una defensa más frágil de lo habitual.

Mirando hacia más adelante: Aunque la actualidad del club está marcada por el corto plazo, en las oficinas del Camp Nou tienen importantes retos por delante más allá de lo que depare el ámbito deportivo en los próximos meses. Entre otros aspectos, deberá decidirse el futuro del banquillo, con un Valverde que tiene contrato hasta 2020 más otro año opcional, además de preparar el terreno institucional para las elecciones de 2021. Todas ellas decisiones importantes de cara al desafío más difícil de la historia del Barça, que no es otro que afrontar la cada vez más cercana era post-Messi.

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