“No se entrena, viene borracho oliendo a whisky”: el jugador de Primera extorsionado por Aranda y Raúl Bravo

Aranda oikos

Le reclamaban una deuda de 7.000 euros

Nuevos detalles sobre las piezas que figuran en las piezas de la operación Oikos y que en este caso involucran a un futbolista del Leganés que fue extorsionado por Raúl Bravo y Carlos Aranda, quienes viajaron de Málaga a Madrid para reclamarle una deuda de 7.000 euros.

Se trata de Diego Rolán, quien estuvo viviendo de alquiler en un domicilio propiedad de Raúl Bravo tras fichar por el Leganés para la recién finalizada campaña, en la que acabó cedido en el Alavés.

“Se confirma de nuevo que cuando existe una deuda son ellos mismos los que suben a extorsionar al jugador para que pague la misma. Aranda y Bravo usan a Recio de intermediario par avisar al deudor”, señala la Policía en las conclusiones del sumario.

Tras llegar a Madrid el pasado 8 de enero, Aranda se puso en contacto con Recio, también jugador del conjunto pepinero, para que éste avisara a su compañero. En la conversación se relatan otras llamativas circunstancias sobre la vida del jugador charrúa fuera de los terrenos de juego.

Rolan

La conversación entre Aranda y Recio

Aranda: Qué dice Bicho, estoy aquí en Madrid desde ayer.

Recio: ¿Sí?

Aranda: Mira, escúchame, ¿el Rolan se queda o se va?

R: Se va, se va. ¿lo dices por la casa?

A: Porque tiene que pagar una cosa y se está poniendo tonto.

R: Se está haciendo el loco ¿no?

A: Es enterado ese, es muy enteradillo.

R: No, enterado no es, pero es muy gracioso, muy buen chaval, pero no va a entrenar, viene borracho oliendo a whisky que no veas.

A. Cuando mañana le veas en el entrenamiento dile que he venido yo con Raúl para ir a verlo a su casa.

R: ¿Qué es lo que tiene que pagar?

A: 7.000 euros de luz y agua. No los paga hasta que yo lo coja mañana.

R: Se ve que no tiene nada para irse a ningún lado y está viviendo aquí en Madrid, el cara dura. está todo el día por ahí de fiesta.

A: No es mal jugador, ¿no?

R: No, de mentira. Tiene mucha calidad pero es de mentira.

A: Pero ni entrena ni nada…

R: Que va. Entrenando, a lo mejor… Lleva tres días de cagalera, pero la semana pasada apareció borracho perdido.

A: ¡Escúchame! Tú le metes rollo diciéndole que te he llamado mosqueado, que he tenido que venir de Málaga. Dile, déjate de tonterías con este que al final te vas a tener problemas.


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