¿Por qué Benzema juega con la mano vendada?

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El francés sigue con las secuelas de un dedo roto

Karim Benzema afronta una nueva temporada como referente ofensivo del Real Madrid. Desde la salida de Cristiano Ronaldo, el delantero francés se ha convertido en la principal baza de los blancos en ataque, tal y como acreditan los 27 goles que firmó la temporada pasada.

Siempre en el foco, el ‘9’ da que hablar en cada actuación por una razón o por otra. La última ha sido una pillada de las cámaras en la que se ve cómo echa pestes de su compañero Vinícius Júnior mientras charla con Ferland Mendy en el descanso del partido frente al Borussia Mönchengladbach.

¿Qué le pasa a Benzema en la mano?

Sin embargo, más allá de episodios puntuales, hay un detalle del futbolista que no ha pasado inadvertido desde hace ya cerca de dos años. Y es que es habitual que el delantero lleve en cada partido su mano derecha vendada. Son muchos los aficionados que se preguntan qué le pasa a Benzema en la mano y por qué no se quita la venda tras tanto tiempo.

Benzema mano vendada
Foto del Instagram de Benzema en la que se aprecia la mano vendada

El origen de este problema se remonta a un partido de hace dos temporadas frente al Betis en el Benito Villamarín. Tras una disputa con Marc Bartra, el de Lyon caía tendido en el césped quejándose de un fuerte dolor en la mano derecha. La razón era que acaba de fracturarse la falange del dedo meñique.

La comentada foto del dedo de Benzema en Instagram

Desde entonces, el francés ha jugado cada partido con la venda puesta a modo de protección. Se desconocen los motivos por los que el galo no se ha operado todavía de este problema, el cual no ha sido ningún impedimento para que siga marcando goles y ganando títulos con el Real Madrid.

Benzema dedo roto
Benzema junto a Kheira Hamraoui en Dubái

En diciembre del año pasado, Benzema sorprendió al publicarse en Instagram una foto suya junto a la jugadora del Barça femenino Kheira Hamraoui, en la que se podía apreciar el estado del dedo meñique de su mano derecha, aún con secuelas visibles de aquel percance. Lo que es evidente es que el punta no lleva esta venda por gusto ni por superstición.