Regresa Di María, el ángel exterminador

Di María PSG

Ha recuperado su mejor versión

Minuto 109 de la final de Champions en Lisboa. Real Madrid y Atlético empatan 1-1 cuando Ángel Di María recibe la pelota casi a la altura del centro del campo y escorado en la banda izquierda. El Fideo mete la quinta y penetra entre la defensa rojiblanca como cuchillo en mantequilla. Con un espectacular regate logra zafarse de Juanfran y Miranda para plantarse ante la portería de Courtois, quien logra salvar su disparo pero no puede hacer nada en el rechace que remata Bale para decantar el choque.

Aquella maravillosa jugada fue sólo la síntesis de la brillante actuación del argentino, la cual contribuyó de forma decisiva a la consecución de la Décima. Aunque la gloria correspondió a Sergio Ramos por su gol en el descuento, probablemente fue el de Rosario el auténtico MVP del partido. Sin embargo, nada de esto evitó una abrupta salida del equipo blanco meses después, con cuyos aficionados y directiva siempre mantuvo una relación de amor y odio. Desde entonces, ha visitado el Santiago Bernabéu en dos ocasiones quedándose la última de ellas en el banquillo.

Segunda juventud

Con la perspectiva que da el paso del tiempo, habrá que ver si ha mejorado la percepción sobre su figura o si, por el contrario, el graderío le sentencia como un eterno traidor. De lo que no se puede dudar es de la fantástica aportación futbolística que tuvo Di María durante su etapa en el Real Madrid. El argentino también perdura en la memoria colectiva como uno de los clásicos en la etapa de José Mourinho. El demoledor contragolpe armado por el técnico portugués no se entendía sin su verticalidad, mientras que con Carlo Ancelotti se reinventó como el interior de ida y vuelta que arrasó en la citada final de Lisboa.

Desde entonces, nada había vuelto a ser igual para el rosarino, que fracasó estrepitosamente en el Manchester United y no había terminado de tener continuidad como figura del PSG. Al menos hasta la presente campaña, en la que el Fideo está viviendo una segunda juventud que recuerda a la de su mejor versión en 2014. Ya lo demostró en el último cruce con el Real Madrid en el pasado mes de septiembre, cuando se tomó una pequeña venganza liderando la contundente victoria de los suyos y firmando un doblete que redondeó su espectacular encuentro.

Amenaza en la sombra

Con dos goles y cuatro asistencias en esta edición de la Champions, tampoco hay ningún otro futbolista del conjunto francés que mejore las cifras de Di María en el global de la temporada. Aunque la mayor parte de los focos siempre van para Neymar y Mbappé, al cuadro de Zidane le conviene no olvidarse del argentino para evitar que se repita la última masacre en el Parque de los Príncipes. Su gran estado de forma y el alto nivel de motivación que supone su regreso al Santiago Bernabéu implican una de las grandes amenazas a las que la defensa blanca tendrá que enfrentarse.