Sergio Ramos y Florentino Pérez: una renovación sellada en plena fiesta

Sergio Ramos posa con el título de Liga

Capitán y presidente despejan las dudas

Nada como una buena celebración para liberar tensiones y que fluya la exaltación de la amistad. Sergio Ramos y Florentino Pérez encontraron en el festejo del título de Liga el momento perfecto para empezar a tener esa conversación que tenían pendiente, la de la ampliación del contrato del central. Hasta entonces, ambas partes se habían mostrado demasiado ambiguas emplazando el asunto a un futuro indeterminado.

Florentino Pérez

Evidentemente, lo que ocurriera en este tramo final de temporada podía ser determinante para el futuro del capitán, al igual que en el caso de otros muchos jugadores o el del propio Zinedine Zidane. Sin embargo, la respuesta del equipo tras el parón no ha podido ser más contundente, con un pleno de diez victorias gracias al cual los blancos han pasado de estar detrás del Barça a llegar a la última jornada con una brecha de siete puntos.

Como no podía ser de otro modo, Sergio Ramos ha sido fundamental a la hora de cimentar esta racha triunfal, quien se ha mostrado en plena forma liderando la sólida defensa blanca y finaliza el campeonato con la fantástica cifra de diez goles, cinco de ellos anotados en esta recta final post coronavirus.

Florentino Pérez y Sergio Ramos se declaran amor eterno

No es de extrañar que Florentino Pérez decidiera hacer una declaración de amor eterno al central al asegurar que podrá quedarse el tiempo que quiera en el Real Madrid. “Sergio estará aquí toda la vida. No sin prisa, no porque se hable de eso va a cambiar la historia. Tranquilidad todo el mundo. Él ha sido algo más que un capitán. Ha llevado al equipo con un liderazgo enorme, era una piña y él ha ocupado un lugar muy importante en este trabajo”, señaló.

Del mismo modo, la respuesta del de Camas a su presidente fue recíproca. “Me quedaré hasta que el presidente quiera. Yo estoy encantando y me gustaría terminar mi carrera en el Madrid”, afirmó. Una declaración de intenciones por parte de ambas partes que puso el broche de oro a la celebración de la Liga, lo cual es de valorar si se compara con el vodevil protagonizado por Cristiano Ronaldo en Kiev hace dos años.