El “año de transición” de Simeone o las pullas entre banquillo y directiva del Atlético

Simeone Atlético

La fractura en el club es cada vez más evidente

Es inevitable que Diego Pablo Simeone se convierta en uno de los grandes señalados en momentos de zozobra como el que atraviesa el Atlético de Madrid. El argentino es víctima del elevado listón que él mismo ha impuesto en los últimos ocho años, mientras que fuera del club son muchos los enemigos que también le están esperando desde hace tiempo. No es una circunstancia ni mucho menos novedosa, al igual que tampoco lo es ver al argentino construyendo un discurso para mantener a su parroquia fiel a la causa.

“¿Qué se necesita? Tranquilidad. Que no nos quieran confundir. Ese es el camino. Que no nos confundan. A nosotros nos gusta la pizza. Si te gusta la pizza, come pizza. No comas otra cosa (…) Nos buscan comparar con el Barcelona, el Real Madrid, el Bayern… Todavía no estamos en eso. Estamos en un proceso de reestructuración (…) Si la gente quiere ver que Joao Félix es Griezmann y que Lodi es Filipe cuando tenía 27 años, es una situación que no es real”, señalaba a mediados de octubre en una entrevista en El Larguero de la Cadena Ser.

El fuego amigo contra Simeone

Sin embargo, conforme pasan los años, la sensación es que el desgaste sobre la figura del Cholo es mayor y la división de opiniones entre la afición colchonera queda más patente. Una situación que se puede comprobar prácticamente en cada partido en el Wanda Metropolitano sin que el último contra el Barcelona fuera la excepción. La muestra más clara fueron los pitos al cambio de Joao Félix por Vitolo, aunque no la única. Pero lo realmente inesperado no fue esto, pues tampoco es algo nuevo que al técnico se le cuestione una decisión.

Lo que ha cambiado respecto a campañas anteriores es que incluso la propia directiva discrepa con el punto de vista que expresa Simeone en sus declaraciones ante los medios. Tras la derrota contra el conjunto azulgrana, el argentino se reafirmó en su argumentario apelando a que su equipo se encuentra en un “año de transición”. La respuesta del consejero y portavoz de la institución, Clemente Villaverde, no pudo ser más contundente: “La transición nuestra es estar peleando arriba por todo”.

Unas declaraciones que se producen pocos días después de que el propio presidente, Enrique Cerezo, señalara que una de las aspiraciones del Atlético debe ser “llegar a semifinales de Champions”. Una de las premisas más repetidas del Cholo durante su etapa es la de que el club debe contar con cuatro patas bien firmes (afición, mandatarios, futbolistas y entrenador) que caminen en una misma dirección. Y no parece faltarle razón en tanto que esa unión ha sido una de las claves de su longevidad.

El ‘reproche’ del Cholo a la directiva

A medida que crece la disonancia entre cada una de las partes, esa mesa a la que suele aludir el técnico se tambalea con el evidente riesgo de que se termine desmoronando. Y no sólo por poner en entredicho lo que dice desde el banquillo, ya que el fuego va en ambas direcciones. Cabe recordar que no fueron pocas las informaciones que apuntaron a un enfado de Simeone después de que la entidad no concretara el fichaje de Rodrigo Moreno en el pasado mercado de verano, el cual se frustró en el último momento cuando parecía totalmente hecho.

El argentino insistió en que todavía necesitaba más pólvora en ataque, y puede que el tiempo le haya dado la razón viendo los problemas de gol que lastran al equipo y que, como muchos temían, Diego Costa sigue prolongando su espiral de lesiones. A pesar de que desde la institución insisten en los problemas con el límite salarial para poder reforzarse, lo llamativo del asunto es que el Atlético arrojó un saldo positivo de 70 millones de euros en la última ventana de traspasos (243 millones de euros de gasto y 313 en ingresos). Así las cosas, el técnico quizá considere que no le faltan motivos para hablar de ese famoso “año de transición” que tanto irrita en la cúpula.