Morbo en el banquillo

Solari

Solari afronta su primer derbi contra un Atlético que forma parte de su pasado. La afición rojiblanca nunca perdonó su marcha al Real Madrid durante su etapa como jugador

No son pocos los casos de futbolistas que han formado parte de los dos grandes equipos de la capital. De hecho, en sus actuales plantillas pueden encontrarse varios. Sin embargo, es mucho más extraño que se dé esta circunstancia en el banquillo. Así sucede con Santiago Solari, quien llegó a vestir la rojiblanca como jugador durante dos temporadas antes de cambiar de bando.

El argentino dio el salto a Europa fichando por el Atlético en 1999 procedente de River Plate. Un paso que quedó marcado por su participación en la campaña del descenso a Segunda. Fue entonces cuando el Real Madrid entró en escena pagando la cláusula del centrocampista, quien no dudó en unirse al equipo en el que ya jugaba su primo Fernando Redondo. Por aquel entonces, ya existía un pacto de no agresión entre ambas entidades que no volvería a romperse hasta 17 años después con el fichaje de Theo Hernández por los blancos.

Talismán en el derbi

Como suele suceder en estos casos, la afición colchonera no perdonó la marcha al de Rosario y así se lo hizo saber en sus siguientes tres visitas al Vicente Calderón. Hubo que esperar hasta 2003 (con las dos campañas del Atlético en Segunda de por medio) para que se produjese la primera de ellas en un encuentro que el Real Madrid se llevó con victoria por 0-4 y en el que, a falta de 15 minutos, Solari entró desde el banquillo recibiendo cánticos ofensivos por parte de la grada.

Para mayor morbo, el entonces centrocampista marcó gol en sus siguientes dos apariciones en la ribera del Manzanares con sendos triunfos para los suyos por 1-2 y 0-3. Se da la curiosa circunstancia de que Solari también vio portería en el último derbi madrileño que disputó de rojiblanco en la temporada 1999-2000 firmando el 1-1 definitivo. Ya sea en un lado o en el otro, puede decirse que al actual técnico madridista siempre le ha ido bastante bien en estos enfrentamientos de máxima rivalidad.

Pupilo de Simeone

El pasado colchonero de un entrenador del conjunto blanco supone un caso de lo más excepcional que sólo se ha dado tres veces más en la historia. El último en protagonizar una circunstancia similar fue Bernd Schuster, quien vistió la camiseta de ambos clubes como jugador y dirigió al equipo de Concha Espina entre 2007 y 2008. Mucho más lejanos en el tiempo fueron los casos de Ramón Grosso y Juan Antonio Ipiña.

Además, Solari se reencontrará en los banquillos con Diego Pablo Simeone, con quien coincidió en 2009 en las filas de San Lorenzo de Almagro. Por aquel entonces, el Cholo apenas iniciaba su andadura como técnico y el Indiecito enfilaba la recta final de su carrera como futbolista. Por tanto, maestro y alumno medirán por primera vez sus fuerzas en el Wanda Metropolitano.