Una Liga que también deja suspensos

Bale durante la celebración del Real Madrid por el título de Liga

Las decepciones que deja el curso de los blancos

A pesar de haber sido merecido campeón tras firmar una campaña muy sólida, no todo ha sido de color de rosa en el Real Madrid de Zinedine Zidane. Y es que es inevitable que hasta el mejor de los equipos siempre deje ciertos casos decepcionantes a nivel individual. No podía ser menos en el caso de una plantilla larga y repleta de nombres propios como la de los blancos, donde la competitividad interna ha sido brutal y el éxito de algunos ha conllevado el fracaso de otros.

Una dicotomía que bien ejemplifica el caso de la delantera, donde Karim Benzema ha tenido que lucir como nunca al no haber tenido en Luka Jovic el sustituto que se esperaba. Con más polémicas extradeportivas que goles, el serbio ha sido el gran fiasco del curso tras los 60 millones de euros que se pagaron por su fichaje.

Las lesiones han impedido que Hazard brille en el Real Madrid

Caso diferente es el del otro gran refuerzo llegado el pasado verano, un Eden Hazard que estaba llamado a convertirse en la gran figura del equipo. Sin embargo, las constantes lesiones han impedido que el belga muestre su calidad diferencial, quien apenas suma un tanto en toda la temporada. A pesar de todo, en el club hay convicción de que el ‘7’ logrará resarcirse más temprano que tarde. La reanudación de la Champions en agosto puede suponer su particular repesca.

Bale y James: crónica de un fracaso anunciado

Mucho más difícil pinta el futuro para otros secundarios de lujo como Gareth Bale y James Rodríguez. Llamados a abandonar el Real Madrid el pasado verano, finalmente se quedaron contra todo pronóstico y hubo quien apuntó a que podrían protagonizar un caso muy similar al de Zamorano y Amavisca en la temporada 1994-95. No obstante, nada más lejos de la realidad, pues ni el galés ni el colombiano han conseguido que Zidane cambie siquiera de opinión.

Estos dos no han sido los únicos integrantes de la plantilla que han tenido un papel residual en la consecución del campeonato. En los casos de Mariano y Brahim Díaz, con 40 y 30 minutos disputados respectivamente, el suspenso está más relacionado con razones de escasa participación que por mal rendimiento. Y eso que el delantero hispano-dominicano incluso se permitió el lujo de marcar en el último Clásico.