Los viejos miedos del Barça ante la hora de la verdad

Barça Arturo Vidal

Es la clásica teoría de los vasos comunicantes. Mientras el Real Madrid va a más y coge rebufo en Liga, al Barça le entran las dudas y ve cómo su distancia (todavía son seis puntos más el golaverage) ya no parece tanta. Una cuestión que aún es más de sensaciones que de números, pero que no deja de ser motivo de preocupación en el Camp Nou. Los de Ernesto Valverde se dejaron dos puntos en Bilbao y sobre todo ofrecieron una imagen muy preocupante. Los culés fueron un equipo plano y endeble que incluso tuvo que ser rescatado por Ter Stegen con dos intervenciones milagrosas.

Todo esto sucede conforme se acercan las eliminatorias decisivas de la Champions. Pese a que el Lyon no debería ser un rival excesivamente complicado en octavos, inquieta que las cosas estén tomando el cauce de las últimas temporadas a medida que se aproxima la primavera: el Madrid empieza a creer y el Barça a temer. Evidentemente, hay factores cuyo peso saltan a la vista en los últimos tropiezos de los de Ernesto Valverde. El calendario ha sido muy exigente (Sevilla, Valencia, Madrid y Athletic de forma consecutiva) y Leo Messi sigue sin estar al cien por cien.

Un drama mayor si cabe teniendo en cuenta la lesión de Arthur Melo, cuyo regreso no está previsto hasta mediados de marzo. Si a esta ausencia se suma la de Jordi Alba por sanción en San Mamés, el resultado fue un equipo carente de estructura ofensiva. Un cúmulo de infortunios o quizá un mal momento de forma propio de los altibajos de cada temporada. Sea lo que sea, lo cierto es que llega en el peor momento posible para los azulgrana.