El músculo de Vinicius o cómo el brasileño marca territorio en el Real Madrid

Vinicius Real Madrid

El brasileño quiere mantener el puesto

Aunque otros compañeros hayan podido salir beneficiados, lo cierto es que el parón del coronavirus le ha hecho flaco favor a Vinicius Júnior. Justo antes de que el mundo entero se detuviera, el brasileño atravesaba su mejor momento en el Real Madrid, donde estaba asentado como titular ante la ausencia de Eden Hazard y pudiendo desplegar su mejor fútbol. Tan sólo hay que recordar su decisivo gol en el Clásico o la asistencia a Isco Alarcón ante el Manchester City para comprobar el peso que la joven promesa había adquirido en el sistema ofensivo del conjunto blanco.

Sin embargo, parece que la fortuna no le termina de acompañar al atacante, cuya gran irrupción el pasado curso también se vio truncada por una lesión. En este caso, Vinicius todavía está a tiempo de reafirmarse de manera definitiva. No lo tendrá fácil, ya que la competencia aumentará de forma exponencial una vez Hazard y Marco Asensio estén disponibles en la reanudación. Dos regresos que amenazan con acabar con la condición de intocable que se había ganado el ex del Flamengo.

El Vinicius más fibroso amenaza con ser una bestia

Y es que de poco servirá lo demostrado en unos partidos que quedan ya lejanos en el tiempo. Comienza una minitemporada en la que todos partirán de cero y tendrán que volver a ganarse el sitio. Una circunstancia ante la que el brasileño ya marca territorio exhibiendo músculo, en el sentido más literal de la palabra. Así se puede comprobar en varias de las últimas imágenes que el futbolista ha publicado en redes sociales, así como de la vuelta al trabajo grupal del Real Madrid.

Vinicius está trabajando para ganar una mayor masa muscular que, sumada a su conocida agilidad, le convertiría en una amenaza todavía mayor para las defensas. Ese es el motivo por el que vemos a un jugador mucho más fibroso y cuya potencia promete marcar diferencias en los próximos años. Todo ello sin olvidar otras asignaturas pendientes que el jugador también tendrá que pulir para ser un jugador ‘top’, como el acierto en la definición y en la toma de decisiones. Si lo consigue, que se preparen sus rivales tanto en el campo como en el vestuario para ser pasados por encima.